Las autoridades se interesaron por el programa de un especialista español que propone trabajar con los más pequeños en cuanto a la iniciativa empresarial
FUTUROS EMPRENDEDORES. Pericles, como se hace llamar, lleva 25 años trabajando en el mundo del emprendimiento y desde hace 18 se dedica a la educación primaria. En conversación con El Sol, explicó que la idea es que los chicos de 9 a 12 años empiecen a familiarizarse con todo lo relacionado con futuros emprendimientos, creando toda una cadena que comienza en la primaria, pasando por la secundaria y la universidad y concluyendo en la formación de empresas. “Nosotros cubrimos todo. Partimos desde la creación, es decir, la incubadora de empresa, y de allí fuimos bajando la escala, lo que se llama la cantera”, explicó el especialista. Pérez Díaz estuvo metido en el mundo del hándbol desde pequeño, por eso hace un paralelismo entre el mundo deportivo y las empresas. “Si queremos tener buenos deportistas, tenemos que formarlos desde los cinco años. Lo mismo ocurre con los emprendedores, y milagrosamente funciona”, aseguró.
La comparación que hace el funcionario es porque España, desde que implementó, a fines de la década de los 70, la Educación Física en las escuelas, el país prosperó en lo deportivo y hoy es una de las potencias a nivel mundial. En un principio propuso que, en las escuelas, los alumnos tuvieran dos horas semanales de educación emprendedora, al igual que Educación Física. Este programa llamó la atención de la DGE, que convocó a todos los supervisores para que el español les diera una charla. José Rivas, subsecretario de Educación, comentó que toda propuesta de mejoramiento para la calidad sirve para tener una escuela exigente. “Emprender es la adquisición de actitudes y aptitudes que significan responsabilidad, solidaridad, esfuerzo, desafíos, rutinas.
Se pueden llevar a generar un producto que les permita retroalimentar permanentemente los objetivos que han planteado”, señaló Rivas. Pericles y su equipo, que depende del Ministerio de Industria del Gobierno español, colaboran también con el Ministerio de Educación de ese país, por lo tanto, son una empresa pública. En algunos estados (provincias) del país ibérico tienen diversos programas, un total de nueve repartidos por todo el país.
Desde el Gobierno provincial se le da todo el apoyo para la aplicación de diversos proyectos. Sin embargo, en Mendoza ya existen algunas experiencias de este tipo que se han generado por iniciativas de alumnos, docentes y directivos. Pérez habla de la sistematización desde lo curricular. Pero Rivas aclaró que los contenidos que se incorporen no pueden ser como una carga horaria de una estructura que permite competencia. “Hoy, la escuela está fundamentada curricularmente con Ciencias Sociales, Lengua, Matemática, Ciencias Naturales e Ingles. Pero sí es factible que se incorpore el emprendimiento como un taller en la doble escolaridad”, detalló el subsecretario de Educación.
EN ESPAÑA. En algunos estados de España, como Cataluña, País Vasco, Valencia, Murcia, Andalucía y Extremadura, doce regiones en total, y en cinco países latinoamericanos (El Salvador, Honduras, Nicaragua, República Dominicana y Ecuador), el especialista español realiza varios programas. Ahora ha logrado que los alumnos de ocho y nueve años creen una cooperativa, fabriquen un producto y lo vendan. “La clave de nuestros programas es que los profesores dejan que los chicos tomen todas las decisiones, es decir, quiénes hacen el marketing, la contaduría, el logotipo, todos los pasos necesarios para la creación de la empresa. Luego, en el segundo trimestre, fabrican el producto, para lo cual deben comprar los componentes, fabricarlo y venderlo. Es una escuela de respeto y democracia”, explicó Pericles. Pérez Díaz fue gerente durante 24 años y hace tres meses que se jubiló.
Actualmente se dedica tiempo completo a difundir y asesorar sobre el programa de emprendimiento en las escuelas. “Es fundamental el trabajo con la educación y desde otros ámbitos, como industria y economía. Es una necesidad que mira hacia varias partes con destinatarios finales”, relató el profesional. Para que una innovación se consolide y se convierta en un producto que tenga éxito en el mercado es necesario que haya un emprendedor. Pero se pueden reconocer dos partes: lo económico y lo social. Si bien el fin comercial es lo principal, el español aseguró que, en sociedades como la argentina, lo más importante son los emprendedores sociales. Por eso, se reunió con los representantes de la asociación civil El Arca, que nuclea a productores y consumidores.
La asociación surgió entre pequeños productores y consumidores y no tiene ánimo de lucro, aunque sí de sostenibilidad. Vincula a hombres y mujeres productores con familias, empresas, vecinos e instituciones estatales que deciden ser parte de un comercio. Esta organización tiene como mandato que, una vez que se generen excedentes, se deben invertir en procesos de desarrollo local, decisión mediante de los propios participantes. Pérez agregó que también tienen otros planes en nuestro país, como la organización Jóvenes Emprendedores Sociales, en el norte argentino.
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