Europa busca una vez más cerrar filas con los países más expuestos al flujo de inmigrantes ilegales, al pedir hoy a sus miembros "solidaridad" para que no se repitan tragedias como la última en la isla italiana de Lampedusa.
Los líderes europeos piden que se apliquen, dentro de un calendario preciso, las medidas sobre flujos migratorios que propuso la Comisión Europea (CE) y recalcan que la colaboración reforzada con terceros países para evitar que los inmigrantes embarquen en viajes peligrosos con destino a la UE "debe ser una prioridad".
La situación volvió a tensarse en las últimas semanas luego de las tragedias que se sucedieron frente a las costas italianas, con un luctuoso saldo de centenares de víctimas.
Eso, sumado a la aparición de un video en el que se veían los malos tratos y torturas en el centro de acogida de inmigrantes en Lampedusa, devolvió a la agenda de la UE la tarea que tiene pendiente desde 1999 de gestionar los flujos de inmigración.
El serio problema quedó reflejado también en un informe realizado por la Agencia para la Gestión y Cooperación de las Fronteras Exteriores de la UE (Frontex), llamado "Fran Q2", en el que revela que sólo en el primer semestre del 2013 fueron registrados 34.522 inmigrantes que ingresaron ilegalmente a los países de la comunidad.
Por eso hoy, los líderes europeos resolvieron también impulsar campañas informativas, programas de protección regional y asociaciones de movilidad, así como una política de retorno efectiva, añaden, según informa la agencia de noticias EFE.
Asimismo, llamaron la atención sobre la importancia que conceden al reasentamiento de las personas que necesitan protección y solicitan el refuerzo de las operaciones de vigilancia de Frontex.
Los Veintiocho insisten también en que se debe luchar contra las redes de inmigración clandestina y la trata de seres humanos y anunciaron que volverán a tratar las cuestiones de asilo y flujos migratorios en junio de 2014.
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