May buscó el respaldo de sus legisladores, mientras se demora el nuevo gobierno y el Brexit

May buscó el respaldo de sus legisladores, mientras se demora el nuevo gobierno y el Brexit

La primera ministra británica, la conservadora Theresa May, le dejó en claro a los diputados de su partido que únicamente seguirá en el cargo mientras sostengan su respaldo y ensayó una tibia disculpas por los resultados de las elecciones de la semana pasada, mientras oficialistas y opositores ponen el ojo en el plan para la ejecución del Brexit y avanza lento el acuerdo con los unionistas de Irlanda del Norte para conformar gobierno.

"Soy la persona que nos ha metido en este lío y soy la persona que nos va a sacar de él", afirmó May en una reunión con el Comité 1922, los legisladores sin cargos ministeriales, según contaron dos participantes del encuentro.

El encuentro en el Palacio de Westminster -sede del Parlamento- fue clave para definir el futuro de May como líder del partido, después de los comicios anticipados convocados por la primera ministra para reforzar su mandato en la Cámara de los Comunes y afrontar las negociaciones del "Brexit", la salida del Reino Unido de la Unión Europea (UE), desde una posición más sólida.

El plan de May se truncó porque el partido sumó 318 escaños, 8 menos de los 326 que necesita para conseguir la mayoría y 12 menos de los que tenía antes de la disolución del Parlamento, en mayo último.

Antes de reunirse con los parlamentarios, May conversó en su residencia de Downing Street con el nuevo gabinete, que terminó de armar ayer.

Con la bancada, la funcionaria pidió disculpas por el resultado de las elecciones e insistió en que se quedará mientras la “quieran”, un respaldo vital porque aspira a encabezar un gobierno en minoría con el apoyo de los 10 diputados del Partido Democrático Unionista (DUP) de Irlanda del Norte, con el que llegó a un principio de acuerdo, en principio para que respalden iniciativas legislativas. May se reunirá mañana en Londres con la líder del DUP, Arlene Foster, para discutir el pacto.

"Ella dijo 'soy la persona que nos metió en este caos y soy la que va a sacarlos de aquí'", dijo un legislador conservador al final de la reunión. "Dijo que se desempeñará como primera ministra por el tiempo en que la apoyemos", sostuvo.

Legisladores dijeron a la agencia Reuters que no hubo voces de disenso y que el partido no estaba interesado en elegir un nuevo líder. 

Las negociaciones más complejas, con todo, son las que debe encarar sobre el "Brexit", que debían empezar el próximo lunes, pero que podrían retrasarse a la espera de ultimarse el pacto de gobierno.

Ese acuerdo depende de que se atrase o no la presentación en el Parlamento, prevista para el lunes mismo, del programa legislativo de May, el llamado "Discurso de la Reina", que se postergará hasta el cierre del entendimiento con los unionistas norirlandeses.

El primer secretario de Estado y ministro del gabinete de May, Damian Green, blanqueó que la reina Isabel II no leerá el programa del Gobierno hasta que se concrete el acuerdo con el DUP.

"Sabemos que estas conversaciones van bien y también que, en este momento tan importante, queremos ofrecer un programa legislativo significativo", dijo.

Sobre el “Brexit”, el negociador jefe de la Unión Europea (UE), Michel Barnier, empezó a preparar hoy los aspectos técnicos de la discusión, que conversó con el embajador británico ante la UE, Tim Barrow, y con el funcionario designado por Londres para el tema, Olly Robbins.

La UE y los representantes británicos acordaron mantener más conversaciones a nivel técnico durante esta semana pero no consensuaron una fecha para abrir oficialmente las negociaciones, indicaron fuentes europeas.

El ministro británico para el Brexit, David Davis, dijo hoy que el gobierno sigue con la firme convicción de que el Reino Unido deje la UE, y que existe inclusive la posibilidad de que lo haga sin un acuerdo si fracasan las negociaciones con Bruselas.

En declaraciones a las cadenas británicas ITV y BBC, el ministro insistió en que esa opción es posible y agregó que el gobierno trabaja en planes de contingencia en caso de no conseguirse un buen acuerdo con Bruselas.

Davis, partidario de un Brexit duro, dijo además que el gobierno no está de acuerdo con el monto que debe pagar el Reino Unido por la ruptura financiera y que la prioridad será recuperar el control de las fronteras y las competencias legislativas cedidas a Bruselas, consignó la agencia EFE.

El funcionario reconoció además, la ansiedad que viven los comunitarios en el Reino Unido y los británicos que residen en otros países de la UE, por lo que será asunto prioritario una vez iniciado el diálogo.

"Hay gente preocupada en el Reino Unido de que no puedan quedarse aquí. Uno tiene gente preocupada en España de que no puedan quedarse allí. Esas preocupaciones son innecesarias y no deberían tenerlas pero queremos estar seguros de que son abordadas lo más rápido posible", añadió.

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