La Nacional Angus de Otoño Bolívar 2015 tuvo su corolario ayer con las ventas que se realizaron en la pista techada.
La subasta estuvo a cargo de Gervasio Sáenz Valiente con el apoyo de todo el equipo de la consignataria local Jorge y Martín de la Serna.
Hubo un montón de cuestiones que le jugaron a favor a esta exposición Angus de Otoño y una sin dudas fue el clima. A pesar del pronóstico de lluvia que había para algunos días San Pedro dejó el grifo cerrado y seguimos disfrutando de este veranito atípico para mediados de mayo. Y el buen clima pareciera que a la gente la pone de buen humor, la predispone de manera distinta, y eso se notó ayer en la pista de ventas, no sólo por los valores obtenidos. Pocas veces se vio tanta cantidad de público en las gradas de la pista, y eso que esta es la cuarta edición de esta muestra y en Bolívar se han realizado remates importantes. Habría que irse hasta el primer remate de primavera de Terragarba en Bolívar (ya va por el 13º), cuando se armaba una tubular especial para que la gente entrara cómodamente sentada.
Y la cantidad de público, el clima, el bueno humor y demás ayudaron a Gervasio Sáenz Valiente a sacar un remate redondito, con un muy buen porcentaje de animales vendidos sobre los que estuvieron en el orden de ventas, y con valores que en muchos casos estuvieron por arriba de las pretensiones de los dueños de los animales, como pasó en un par de casos en que se puso en sobre cerrado la pretensión del cabañero, si una vez concluida la venta del animal el valor obtenido superaba a lo que había en el sobre, la venta se daba por concretada, y así pasó en varios casos.
Lógicamente que como les gusta decir a los martilleros quedó la sensación de que a algunos animales “les cabía más plata”, pero ninguno se regaló.
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