Buenos Aires, finalista entre otras ciudades “inteligentes”

Buenos Aires, finalista entre otras ciudades “inteligentes”
Se postuló con el plan microcentro y pelea, entre otras, con Berlín, Copenhague y Río.

En Barcelona se discute el futuro de las ciudades. Hasta mañana, el Smart Citiy World Congress reunirá a representantes de más de 300 ciudades de los cinco continentes. Y entre ellas, Buenos Aires, que es finalista del premio World Smart City y compite con Berlín, Copenhague, Río de Janeiro, Sabadell (España) y Taiyuan (China) por sus proyectos e iniciativas que han sumado al desarrollo como ciudad.

El concepto de ciudad inteligente es poco conocido en Argentina. Mientras según la ONU, el 70% de la población mundial se concentrará en las ciudades para 2050, la tecnología se plantea como una herramienta eficaz para hacerle frente al desafío. Pero también es cierto que hay otras medidas para mejorar los servicios de una ciudad y volverla más sustentable.

Ejemplos: para postularse al premio, Buenos Aires presentó el plan microcentro, la renovación de los espacios públicos a través de la peatonalización y del uso de tecnologías innovadoras, como los contenedores de basura soterrados. Pero Berlín fue elegida por la reconversión del aeropuerto de Tegel en un centro de investigación tecnológica, y Copenhague por su intento de ser la primera sin emisiones de carbono. En Sabadell desarrollaron la idea de “Sabadell-Ciudad Inteligente” y se presentaron al premio porque quieren mostrar cómo tratan de mejorarle la calidad de vida a sus ciudadanos mediante el uso de las tecnologías de la información y la comunicación. Finalmente, en la ciudad china de Taiyuan trabajan en la reducción de emisiones contaminantes y la mejora del tránsito mediante el desarrollo de la red de colectivos municipales y la mejora del servicio con sistemas de información.

Como se ve, hay muchas ideas de progreso y son combinables. En los tres días del congreso en el recinto Gran Vía de Fira de Barcelona, por estas horas los temas son diversos. Van desde la movilidad, la tecnología, la eficiencia energética, el medioambiente, la gestión demográfica, el urbanismo y la economía del conocimiento, entre otros. Y este año la ciudad invitada es Río de Janeiro, que enfrenta un gran desafío de transformación ante el Mundial del año próximo. Río debió dejar de librar el crecimiento urbano a una lógica desordenada y cambiar de modelo para lograr una transformación radical y poner en marcha soluciones inteligentes para mejorar la vida de sus habitantes. Por eso la invitaron. La ciudad puso en marcha el Plan Estratégico 2030 y fundó el Centro de Operaciones Río (COR), desde donde lo supervisa. Ejemplos de acciones: la regeneración urbanística y revitalización de la zona de Porto Maravilha, que ocupa cinco millones de metros cuadrados del área portuaria de la ciudad, y la iniciativa MaréAnas, un sistema integrado de transporte para mejorar la movilidad de los vecinos del barrio de Maré, con alta concentración de favelas.

Y qué está haciendo Buenos Aires para ser “inteligente”. “Trabajamos con diferentes proyectos en diferentes áreas”, cuenta el ministro de Modernización, Andrés Ibarra. Y cita los casos del Metrobus, para mejorar la movilidad y conectividad, el desarrollo de herramientas en la web para poder hacer trámites sin tener que moverse, o la reciente inscripción online en las escuelas porteñas, junto a la entrega de computadoras a chicos y maestros (plan Sarmiento), entre otras. No solo la web es la puerta a la “inteligencia”, sino mejorar la calidad de vida en el contexto de la ciudad.

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