Buenos Aires clandestina: una cara irreconocible de la Ciudad

Buenos Aires clandestina: una cara irreconocible de la Ciudad
Artistas locales e internacionales intervienen edificios habitualmente cerrados al público.
Este es el último fin de semana para visitar Espacios revelados, el proyecto de intervenciones urbanas, instalaciones y performances que varios artistas del mundo están realizando en Buenos Aires. Organizado en conjunto por el ministerio de Cultura porteño y la Fundación Siemens, el evento –curado por Gabriela Ricardes, directora del Centro Cultural General San Martín, y Joachim Gerstmeier, gestor de proyectos culturales de la empresa alemana– se sale de lo común. No se trata de una exposición en una sala sino de una serie de recorridos por espacios inusuales de la ciudad, que regularmente permanecen cerrados al público. Esta vez los espacios fueron abiertos para ser visitados. Y también fueron modificados por los artistas, por medio de instalaciones, video–proyecciones, carteles de neón, graffitis y señalamientos.

Son diez proyectos internacionales y ocho nacionales que se realizan en La Boca y el microcentro (la información completa y los horarios están disponibles en el sitio www.espaciosrevelados.com).

En la terraza del edificio Bencich (Av. Roque Saénz Peña 615) se presenta la obra homónima del realizador teatral Alejandro Tantanián. Se trata de una visita guiada que el mismo director relata y el público escucha con audífonos.

En el Palacio Reconquista (Reconquista 46) puede verse en el hall central Multitud dispersa, del coreógrafo estadounidense William Forsythe, en la que hay centenares de globos blancos que cuelgan de elásticos leves. En la bóveda se aprecia el curioso Resonador blindado, del argentino SIMA.

La apuesta del edificio Tornquist (Bartolomé Mitre 559) sobresale con el excelente proyecto Agujero de risa, de la artista y coreógrafa española La Ribot; y la instalación Hoy es el día, de la escenógrafa Mariana Tirantte y el director teatral Mariano Pensotti.

En el cineteatro Dante (Almirante Brown 1239) se exhibe Escenarios vacíos, las fotos de los ingleses Tim Etchells y Hugo Glendinning. En la Barraca Peña (Pedro de Mendoza 3003) se expone el Museo de la Paloma, de la directora teatral Vivi Tellas y otros colaboradores. En la Casa del Sur (Pedro de Mendoza 1621) se expone, entre otras piezas, Estado jardín, obra del grupo de coreógrafos griegos, suizos e israelíes MAMAZA.

Algunos proyectos son muy originales, otros convencen ni logran impactar con toda la fuerza, a pesar de los espacios maravillosos en los que están instalados (pasa un poco con Multitud dispersa y Hoy es el día). Y otros son cuestionables o al menos polémicos: es el caso de Acá estoy, del alemán Julian Hetzel, en el que la obra de arte es...

una persona en situación de calle (varias, en realidad) a la que se le paga por hora para estar sentada, dispuesta a dialogar con el público. “Lo importante es que el artista crea una situación artística”, explicó Gerstmeier, el curador.

Sin dudas, Espacios revelados busca repensar las situaciones cotidianas y extrañar la mirada a través de la experimentación artística

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