Desde la Cooperativa local, el presidente del Consejo de Administración, René Freigedo, y las síndicos Leticia González y Alicia Coronel, respondieron a los dichos del concejal Alejandro Tamagusku, que aseguró que el agua potable de Pico "no es apta para el consumo humano".
“Por otra parte, no creo que sea necesario salir de General Pico para realizar un análisis tan simple”.
Aseguró que “el agua que damos nosotros la toma mi mamá, mi nieto, mis hijos…”.
Leticia González explicó que “nosotros aseguramos que el agua potable que brinda la Cooperativa está dentro de los parámetros y de los valores, inclusive por debajo, que están planteados en la ley provincial”.
“El argumento que se utiliza del Código Alimentario que prevé un nivel de arsénico que deben brindar las Cooperativas de la zona, es un ideal que está planteado por la Organización Mundial de la Salud y que de hecho está prorrogada su aplicación hasta que esté terminado un informe porque ninguna localidad de la provincia puede, por la calidad del agua, llegar a ese ideal”.
“Es más, ese prorroga prevé que las autoridades pueden plantear otros valores, que son las que ya están previstas en la ley provincial”.
González manifestó que “por otro lado, en el Código Alimentario hay una contradicción porque nosotros tenemos que potabilizar el agua que se consume, el que se usa para lavar los platos y para el baño”.
“La Cooperativa está controlada por la Administración Provincial del Agua y por controles nuestros que son notificados al municipio regularmente”.
Aseguró que “estamos brindando el agua dentro de los parámetros legales y provinciales”.
“Es cierto que es mejorable, todos queremos eliminar el arsénico del agua. Ahí entra la tarifa y la calidad que podemos brindar con las tarifas que tenemos”.
Con respecto al planteo del superávit de la Cooperativa, González aclaró que “si bien Corpico tiene un superávit financiero, que es por una cuestión contable, no tiene en caja 1 millón de pesos. Cada servicio tiene que auto sustentarse. Algunos son superavitarios y otros son deficitarios”.
“Tenemos un atraso crónico en la tarifa. No puede ser que 1.000 litros de agua cuesten 1,25, o sea el cargo fijo que pagamos cada uno de nosotros por mes para recibir en nuestra casa agua que usamos para la vida cotidiana”.
“El convenio es débil en cuanto a inversión, ya que no se plantea quién tiene que hacer la inversión. Con estos números, la Cooperativa no está en condiciones de invertir”, sostuvo la abogada.
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