Córdoba, en cuatro años, pasó del 12 al 19 por ciento de participación de la actividad a nivel nacional. Optimismo de desarrollistas, pero advierten sobre el impacto de la inflación, el financiamiento y la reducción de la rentabilidad.
"El año pasado fue volátil y eso no es bueno desde el punto de vista de la planificación, pero las perspectivas para 2010 son buenas, los números son interesantes para la actividad", afirmó Horacio Parga, presidente de la institución. En 2009 se autorizaron 1,5 millón de metros cuadrados en la ciudad de Córdoba y en 42 municipios del país (excluído Rosario), ocho millones de metros cuadrados; es decir, que la Capital provincial explicó el 19 por ciento del total de lo construido. "En los últimos cuatro años Córdoba ganó siete por ciento de participación a nivel nacional, pasó de 12 a 19 por ciento", añadió el directivo.
En tanto, el nivel de actividad en Córdoba creció 18 por ciento en 2009 respecto a 2008, mientras que a nivel país se observó una disminución del 15 por ciento. Si se compara con otras ciudades, Córdoba también sacó una ventaja importante frente a Capital Federal y Rosario que bajó 35 y 18 por ciento, respectivamente.
En tanto, el primer trimestre de 2010 muestra una recuperación del 10 por ciento en Córdoba, mientras que en el país una retracción del 13 por ciento. Tanto el índice elaborado por el Indec como por empresas privadas- como el Construya- arrojan varios meses consecutivos de alza. De hecho, la construcción es el segundo sector que impulsó la economía en el primer trimestre del año, con el 6,32 por ciento, después del 10 por ciento del campo, según un estudio de la consultora de Orlando Ferreres.
"Hay optimismo y trasciende los números, se puede palpar en las empresas por los nuevos proyectos y la demanda que empieza a despertarse, que es motor para el crecimiento", señaló Enrique Maluf, vicepresidente de la Cámara.
Precios e inflación
A pesar del optimismo manifestado, los desarrollistas tienen varios frentes abiertos: inflación, reducción de márgenes y financiamiento están a la cabeza.
Estimaron que hay entre 60.000 y 70.000 familias con demanda insatisfecha que no califican para acceder a los créditos hipotecarios, a pesar de tener una tasa de interés negativa (18 por ciento) frente a una inflación de entre 25 y 30 por ciento. Ante esto, la única opción es un sistema de ahorro previo, considerada una alternativa viable para bajar la cuota en épocas de inflación, aunque la entrega de la vivienda se demora en el tiempo.
Asimismo, proyectaron que los valores de las propiedades sufrirán ajustes en dólares, del orden del 20 por ciento, por mayores costos (que ya no pueden absorverse), mejoras de calidad de proyectos, falta de infraestructura e incidencia del precio de la tierra. Al respecto, datos preliminares de una encuesta a nivel nacional entre actores del sector afirmó que los valores de los departamentos seguirán subiendo en 2010 y que el principal escollo es el financiamiento.
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