Buenas perspectivas para el girasol con 250.000 hectáreas sembradas

El Chaco vuelve a marcar presencia nacional con una importa superficie de siembra de girasol, estimada en unas 250.000 hectáreas, muy cerca de los guarismos históricos cuando llegó a ocupar el segundo lugar nacional con mas de 450.000 hectáreas, años atrás.
Ahora, con buenas perspectivas climáticas pero con algunos condicionantes como la presencia de palomas, el desarrollo del cultivo es normal y se estima que habrá rindes superiores a los 1.500 kilos por hectáreas.

El girasol, cuya implantación ocupa nuevamente una buena cantidad de hectáreas en la provincia, beneficiado por las condiciones climáticas óptimas está demostrando un excelente desarrollo dependiendo el rendimiento final de la presencia que se pueda detectar en los cultivos de la paloma y otras aves que pueden causar importantes pérdidas.

En el Chaco se sembraron poco más de 180 mil hectáreas, aportando el departamento Comandante Fernández aproximadamente cinco mil hectáreas, que hoy muestran en los campos de las distintas zonas de la provincia un buen desarrollo.

Los lotes con la oleaginosa exponen, con la etapa reproductiva en la que se encuentran, la diferencia existente en las fechas elegidas por los productores para la siembra debido a que al inicio del período óptimo para sembrar, desde el mes de julio, la humedad existente en algunos lotes permitió hacer las labores. Luego, sobrevino una etapa en la que se evaporo el agua en los primeros centímetros del suelo frenando la continuidad de la campaña.

Los últimos días recomendados para concretar la implantación del cultivo, finales de agosto y hasta inclusive las primeras jornadas de septiembre, gracias a las lluvias registradas en todo el territorio provincial, finalmente fueron los que permitieron devolver al cultivo el protagonismo que había perdido en la provincia y llegar a las 183.780 hectáreas.

En una recorrida por los lotes de la zona, se puedes observar que esa disparidad en las semanas de implantación de la oleaginosa es la que se refleja hoy en los campos del Chaco, con plantas que están conformando su capítulo y otras que ya están con la flor a pleno buscando la carga final, coincidiendo la mayoria de los cultivos en su óptima evolución

Estiman rindes mayores a los 1.500 kilos

Siempre mirando al cielo y esperando que no se hagan presentes fenómenos climáticos adversos, los productores y profesionales de la agronomía coinciden en que “si todo va bien” el rendimiento para la cosecha debería superar los 1.500 kilos por hectárea.

“Las perspectivas de rendimiento son, hasta el momento, buenas aunque todavía queda un tiempo por delante para analizar con certeza qué resultado podría darnos la cosecha”, consideró el ingeniero agrónomo Pablo Marconich.

El profesional remarcó que los campos del Chaco “exponen claramente los dos períodos en los que se realizó la siembra”. “La mayor cantidad de hectáreas se sembraron en la primera semana de septiembre, después de la lluvia, y esos cultivos están recién están mostrando el botón floral”, concuerdan en señalar los técnicos consultados por NORTE.

Luz amarilla con la paloma

Los lotes de la oleaginosa en el departamento Comandante Fernández muestran en general buena condición, con excepción de algunas hectáreas que fueron dañadas por los últimos temporales de viento y granizo que afectaron a parte de algunas colonias.

En cuanto a plagas hasta el momento la no se detectó incidencia negativa alguna, observándose en este último tiempo la presencia de la mosquita del capítulo que está siendo controlada por los productores.

“Lo que realmente nos está preocupando ahora también en el centro de la provincia, es la gran cantidad de palomas que estamos observando en los campos y que en los lotes de trigo que se están cosechando están presentes de a miles”, indicó el ingeniero Pablo Marconich marcando la alarmante problemática que ya afecta a todo el Chaco.

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