La buena predisposición de los votantes y una necesidad de mejorar algunas escuelas

La buena predisposición de los votantes y una necesidad de mejorar algunas escuelas

Las precipitaciones durante las primeras horas de los comicios revelaron algunas fallas edilicias en varios colegios. Se destaca la solidaridad de los ciudadanos para ayudar a los discapacitados.

Las elecciones nacionales que tuvieron lugar ayer involucraron a unas 243 escuelas correntinas que debieron prestar sus instalaciones para que los comicios sean desarrollados normalmente. Las lluvias complicaron la accesibilidad a varios de los establecimientos, algunos de los cuales vienen de refacciones. Además, se destacó la predisposición de las autoridades de mesa para que los discapacitados puedan emitir su voto.

La lluviosa mañana atentó contra el desarrollo normal de las elecciones nacionales, ya que desde las 8.30 hubo chaparrones aislados que hicieron desempolvar los paraguas a los  primeros votantes. Pero el problema no fueron solamente las precipitaciones que derivaron en el anegamiento de diversas calles, ya que algunas de las escuelas capitalinas también tuvieron inconvenientes con esto.

El Colegio Brigadier General Pedro Ferré viene de inaugurar su refacción la semana pasada luego de un incendio que sufrió en julio y que afectó a muchas de las aulas. Ahora se lo puede ver mucho mejor, con instalación eléctrica nueva, pintura, flamante cielorraso e inclusive un estudio para el taller de radio.

El inconveniente aquí fue que en el primer y segundo piso se colocaron unas canaletas que escurren el agua hacia la planta baja, haciendo que este último sector se vuelva algo incómodo para los votantes que tenían sus mesas cerca, ya que el agua caía y salpicaba en las inmediaciones. Esto también podría ser una molestia para los alumnos que cursarán allí las clases que restan antes de que finalice el ciclo lectivo 2015.

Entre los colegios en refacción también se ubica la Escuela 7 “Isabel Vera”, que está afectada a trabajos de ampliación por parte de los obreros de Infraestructura Escolar. Aquí la situación estuvo más tranquila pese a que hay sectores que todavía se encuentran en refacción.

Más allá del espacio reservado para la colocación de un ascensor y las bolsas con materiales para la construcción ubicadas en la entrada del establecimiento, los sufragios pudieron realizarse de manera normal.

Otro de los establecimientos que se sumó a esta lista la semana pasada fue la Escuela Federico Leloir, que estuvo unos días sin luz ni agua por una falla en el tablero externo, que ya fue reparado. Según informó a este medio Marina Gómez Montenegro, “el problema eléctrico se solucionó y no hubo problemas, ya que durante la semana trabajó personal de la Dpec (Dirección Provincial de Energía de Corrientes)”.

También la Escuela Arturo Illia registró inconvenientes, ya que el rector de la misma, Jorge Paez, aseguró que “tuvimos salones sin puertas y donde llueve”, por lo que “hicimos el reclamo al Ministerio (de Educación)”.

Pasillos con agua y gente

La queja de siempre en el Colegio Polimodal Arturo Frondizi es por la ubicación de las mesas. Es que los pasillos de esta escuela son angostos, de no más de 4 metros, y en ellos se instalan dos mesas enfrentadas para votar a lo largo del corredor. 

Esto provoca el malestar de aquellos ciudadanos que deben buscar su lugar para sufragar -en el caso de que no lo sepan con antelación-, mientras tienen que pedir permiso para pasar entre las dos filas e intentar correrse si es que se cruza alguien que camina en sentido contrario. “Las elecciones están transcurriendo de manera normal, sin preocupaciones. En las Paso (elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas   y 

y Obligatorias) tuvimos más gente”, comentó a El Litoral Silvia Dostal, una de las delegadas electorales.

Siguiendo con esta situación, la Escuela N° 34 “El Santo de la Espada” también tuvo la planta baja con bastante agua e incluso uno de los cuartos oscuros debía ser escurrido constantemente. Por su parte, la Escuela N° 4 “Mariano Moreno” también tuvo su episodio con el agua, con una mujer levemente lastimada tras resbalarse en el piso mojado.

Predisposición

Uno de los aspectos a destacar de la mañana electoral, más allá de las inclemencias del tiempo, fue la buena predisposición de las autoridades de mesa, los votantes y las fuerzas del orden para posibilitar el sufragio a aquellos ciudadanos que no podían ingresar a los cuartos oscuros por algún problema físico.

La Ley obliga a toda la organización de los comicios a acercar la urna hasta la puerta de la escuela en el caso de que el votante no pueda acceder por sus medios, con la participación del presidente de mesa, el fiscal general y la custodia de la urna por parte de un efectivo de la gendarmería.

En varios establecimientos capitalinos se pudo ver cómo estas autoridades acarreaban las cajas ante el consenso de los demás votantes que aguardaban en fila, sabiendo que más allá de una obligación por ley era también facilitar el ejercicio de un derecho a otro.

Además algunos colegios contaron con cuartos oscuros accesibles, logrando así una mayor rapidez en el sufragio, sin tener que hacer esperar a las personas que hacían fila en las distintas mesas.

Uno de los casos más sobresalientes lo protagonizó Marcela, una mujer no vidente que fue a votar acompañada de un familiar. Con la ayuda del presidente de mesa la mujer accedió al cuarto oscuro y luego salió para poner el sobre en la urna. “A una persona no vidente se le puede llevar la urna a la entrada si es que así lo precisa, sino también puede venir a la mesa, siempre y cuando lo pida”, comentó Violeta Bordón, la directora del Colegio Frondizi, institución en la que votó Marcela.

Por otra parte, Ramón Epifanio solicitó que se le acerque la urna a la entrada, ya que está imposibilitado de caminar. Con la mejor predisposición las autoridades del lugar de sufragio llevaron la urna desde el primer piso de la Escuela Técnica “Juana Manso” hasta la planta baja para que Ramón pueda ejercer su derecho. El deber cívico y la solidaridad en su máxima expresión.

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