CHARATA (Agencia) - El productor de la zona tiene buena expectativa en cuanto al presente del trigo en la zona, aunque espera la llegada de una lluvia de, al menos 20 mm. Mientras, la preocupación por el combustible sigue creciendo pensando en lo que vendrá.
A 8 kilómetros de Charata, Eduardo Kempe, tiene en un lote de trigo sembrado el 10 de junio y coincide con Jara, cuando explica que “hasta ahora viene muy lindo, esperando una lluvia”, a lo que agregó: “Esta zona, cuando llueve tiene buenos rindes, entre 2500 y 3000 kilos, si uno hace un buen barbecho, uno tiene la seguridad de que, por lo menos cuando siembre, se cumple el objetivo con la retención de agua”.
En cuanto a las expectativas para esta cosecha, Jara señaló: “Hacemos el trigo, porque por un lado tenemos que ir aflojando los suelos que hemos compactados, cosechando con humedad desgraciadamente como el año pasado”, mientras que comentó que se tienen expectativas de que este año se libere lo viejo y se pueda vender lo nuevo. “Creo que tenemos que darle una salida, porque si bien por un lado el trigo no tiene un precio bueno, los molinos están subsidiados y el pan está cada vez más caro, uno como productor no sabe qué pensar”, apuntó.
El clima y el girasol
“El clima este año fue especial, porque tuvimos buena humedad, buen perfil, se ha cosechado bien la soja, hubo humedad para sembrar el trigo”, aseguró Juan Carlos Jara, que añadió: “Si se quiere, ahora para girasol está un poco limitado porque hace mucho tiempo que no tenemos lluvia y los suelos están un poco compactados y genera algunos problemas para sembrar el girasol, pero los meses anteriores hemos tenido un año que ojala que se repita”.
“La humedad este año se ve que es mucho mejor que la del año pasado y se arriesgo un poco más con el girasol. Esta zona siempre fue muy girasolera, y por ahí se dejó un poco de hacer por el tema de la paloma “, dijo Eduardo Kempe.
Para Jara: “Muchas de estas zonas se hicieron con girasol, que es una siembra tradicional del Chaco, donde somos primicia, pero desgraciadamente, tenemos unos cuantos limitantes como el tema de la paloma que no se la puede controlar, el otro tema es que casi todos los campos están en directa y si no llueve tampoco tenemos humedad”.
Precios relativos
Respecto a los precios, Jara señaló: “está un poco más bajo que la soja que, históricamente nunca se dio”. Para Kempe, cuando se cosechó la soja venía repuntando, aunque remarcó que “acá mucho no se refleja, porque hoy un trigo uno lo siembra más por la rotación que por el valor en sí. El año pasado teníamos la esperanza que valiera algo, y se lo tuvo que regalar, prácticamente, tuvo valor cuando ya lo tenían los exportadores, nunca ligamos los precios buenos. Y este año, uno tiene la esperanza de que el precio mejore”.
Industrialización
Respecto a la impronta de industrialización a la que se apunta desde varios sectores, incluido el Gobierno provincial, el productor Juan Carlos Jara dijo que “se lo ve muy bien, porque si vamos al tema del combustible que está muy difícil conseguirlo, que los precios aumentan todos los días, estamos a las puertas de producir biodiesel, que el gobierno está tratando de gestionar ese tema. Pero, tenemos en las puertas un montón de cosas, buscar defender nosotros esa diferencia que no logramos, es el momento de empezar a industrializar un montón de cosas, cambiar un poco lo que se pensaba antes sobre lo que es producir. Hoy hay que producir en cadena”.
El año político
En este particular año electoral, el campo sigue esperando la baja en las retenciones, “un impuesto que sea distinto, que se pague por ganancias, donde el que más gana, más paga y de esta manera, tratar de custodiar un poco al pequeño productor, que yo creo que está empezando a desaparecer por el sistema que se está manejando hoy, donde grupos grandes están arrendando campos, con alquileres a los que el productor no puede acceder”, señaló Jara.
Jara explicó que la expectativa siempre está, más con elecciones cerca, pero también apunta a otras situaciones que se vienen dando y donde se espera un cambio. “Creo que se ha luchado bastante con el tema de la 125 y el productor va a seguir luchando, porque no es que estemos luchando para nosotros mismos, porque hay muchos sectores que se están quedando, ya sea el empleado rural, un montón de comercios chicos que dependían del consumo del campo, donde vienen empresas de afuera y compran los insumos en otra ciudad”, comentó.
Falta combustible
Como ya lo decía anteriormente Jara, el tema del combustible es en la zona una preocupación que crece campaña a campaña. “Es cada vez más grave, se depende de ir buscando por varios lugares para mantener el cupo para los equipos, porque cuando se trabaja cada herramienta o maquinaria no baja de 500 o 700 litros por día, y es imposible que los proveedores acá puedan cumplir, no por culpa de ellos que hacen lo imposible por cumplir con todos, pero los cupos se achican y cada vez aumenta más”, remarcó Eduardo Kempe, quien además es contratista y se mostró tan preocupado como Jara y como varios productores de la zona que ven un futuro complicado respecto a esta situación que presenta un escenario similar casi todo los días, las colas por abastecerse de combustible y el recorrido por varios distribuidores para poder lograr cumplir con sus necesidades.
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