La flamante conducción de la UIA local y el Municipio empezaron a coordinar convenios para estimular, principalmente, la práctica profesional de los jóvenes del distrito. El área de educación, una de las claves en este nuevo vínculo entre la industria y el gobierno comunal. Los proyectos en danza, y la palabra del presidente de la UIA de San Martín y de la concejal Nancy Cappelloni.
De todas maneras, la nueva relación que están forjando la UIDGSM (Unión Industrial de General San Martín) y el Municipio no se explica sólo por este cambio de aire en la central, sino también por una postura del gobierno comunal asumido hace dos años, de preparar un terreno fértil para que se pueda avanzar en lo que llaman “responsabilidad social empresaria”, en la cual el Estado municipal también articula con ONGs.
Desde lo más alto de la actual conducción de la Unión Industrial aseguraron a LaNoticiaWeb que en la última década, la relación con el gobierno municipal no era mala, pero no había grandes canales de diálogo ni intenciones de articular tareas. “Había una relación sencilla. Ni antes ni ahora tenemos compromisos políticos o partidarios con el gobierno. Pero ahora sí existe una intención de interactuar institucionalmente. Es la primera vez que participamos en cuestiones así”, afirmó a LaNoticiaWeb Juan Bua D’Arrigo, actual titular de la UIDGSM, quien en la gesión anterior se desempeñaba como vicepresidente de la central.
“Al cambiar el Municipio (hace dos años), llegó gente más joven, y coincide con esta nueva etapa de la UIA”, agregó el dueño de Hidráulica Argenflex SA.
EDUCACIÓN
Educación es una de las áreas de convergencia entre ambas partes. El Municipio y la Unión Industrial de San Martín comenzaron a articular funciones con el fin de incentivar prácticas profesionales. En concreto: se firmaron convenios con empresas del distrito para emplear a jóvenes residentes en San Martín que están en los últimos años en las escuelas de formación técnica.
“Los industriales queremos repetir una idea que se daba cuando nosotros éramos jóvenes: que el último año del Industrial se curse también en las empresas. Nosotros nos vamos preparando nuestra propia mano de obra y el joven se inserta en el mundo laboral: que aprendan a usar el torno, que se adapten a cumplir un horario”, describió Bua D’Arrigo. Esta iniciativa se articula con la Dirección de Empleo municipal. “Ellos nos dicen con qué alumnos podemos contar, y qué resguardos tomar por el tema de los seguros”, agregó el metalúrgico.
Esta coordinación también se está dando en la tercera edición del programa municipal “Buen Comienzo”. Este plan no sólo se centra en la puesta en valor de los colegios públicos por parte de organizaciones sociales, políticas y religiosas, sino también en la entrega de kits escolares a sus alumnos.
El encargado de ello en la UIDGSM es el textil Pascual Saccomanno, secretario de la entidad. “Hay un trabajo entre tres sectores: empresarios, el Estado y las cooperativas. Nosotros proveímos de materiales e insumos a las cooperativas para que ellas confeccionen los guardapolvos, las mochilas, las bolsas de jardín y todos los materiales que se regalan en el ‘Buen Comienzo’”, aseguró a este portal el dueño de Saccotex SRL.
“Las empresas nos consiguen insumos, pinturas para mejorar las escuelas, cortinas, productos de limpieza. Son donaciones que se hacen desde el sector privado para los alumnos del distrito”, agregó el director de Educación de la comuna, Gustavo Perazzo.
Pero también hay otra de las instituciones que colaboran en el programa son los Leones de Villa Libertad, la Cámara Empresarial de Villa Ballester, la Cámara de Comercio de José León Suárez y la iglesia evangélica, entre otros.
“NO DABAN GANAS DE IR A ESTUDIAR A ESAS ESCUELAS”
Bua D’Arrigo manifestó que “esta es la participación empresaria que nos sugirieron desde la Municipalidad”. La UIDGSM apadrinó a la Escuela Nº 40, de Villa Ballester, y esta semana mantendrán una reunión con la directora para conocer las necesidades del establecimiento.
La concejal Nancy Cappelloni de Katopodis, quien trabaja codo a codo con los responsables del área educativa de la Comuna, se reunió en más de una oportunidad con los industriales durante el verano para aceitar el vínculo entre el sector privado y el público.
“La escuela pública estaba muy degradada en los barrios de clase media: su frente era el lugar más feo de la cuadra. Y en los barrios humildes no sobresalía en su aspecto. En ambos casos, todo estaba preparado para no querer ir a estudiar ahí. No daban ganas, era una forma más de incentivar la deserción escolar”, afirmó Cappelloni a LaNoticiaWeb.
Otra de las iniciativas que articulan ambos sectores es la de incluir a chicos de la calle a través de la pintura y puesta en valor de las fábricas. “Son programas que estamos llevando delante de a poco. La idea nos la planteó Nancy: darle pintura a jóvenes desocupados que están en la calle, para que trabajen, que pinten las fachadas de las empresas. Les damos también la merienda, y los chicos se alejan un rato de la calle. A la empresa MEDORO, por ejemplo, le estuvieron pintando una especia de máquina con la que empezó a trabajar hace 50 años. Eso tiene ocupados a los chicos de la calle, y se le da un aspecto estético lindo a la compañía”, comentó Bua D’Arrigo.

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