Marcos Beltramella tendrá un 2013 plagado de actividades. Además de estar abocado al básquet (buscará igualar la línea del entrenador más ganador de la historia del Valdivia), en enero comenzará el rodaje de su primer film que se llamará “El cielo puede esperar”. Habló sobre la actualidad de la disciplina en la ciudad.
Seguidamente explicó que será “uno de los directores del film junto a quien fue la editora del libro. Ahora tenemos que hacer un casting masivo en enero y cuando lo tengamos listos, arrancaremos”.
Pero no todo pasa por la naranja para Beltramella, también tiene una consultora y productora. “Hacemos proyectos para empresas y charlas de liderazgos, motivación, trabajo de equipos y resolución de conflictos. Investigamos mucho y con la experiencia que contamos logramos brindar este servicio. También organizamos recitales, de todo un poco es lo que hacemos”, contó.
Luego la charla derivó en su pasión: el básquet. Reconoció que “el 2012 en básquet no fue tan bueno como los anteriores. Cuando llegué a Valdivia, fui como asistente y profe donde logramos salir campeón después de 18 años. Al año siguiente, se fue el entrenador, quedé yo y repetimos campeonato. Ganamos el Top 4, que es como el Super 8 de Argentina. Gracias a eso me contrató `PuenteAlto´ que era de los equipos más importantes de Chile, salimos subcampeones. En el 2009 me fui a la selección de Chile, en las menores, pero quería dirigir y decidí volver a Valdivia. El año pasada ganamos Liga y quedé a un título de igualar al entrenador más ganador y en este 2013 voy por eso”.
Entiende que las cosas no salieron bien “el año pasado porque se formó el equipo tarde, los dirigentes se durmieron a la hora de armar el equipo. Faltaba una semana para comenzar y teníamos solamente cuatros jugadores adultos, más los juveniles. Se destructuró la base del equipo campeón. En la segunda mitad de año se trajeron jugadores pero, en un mes, no se puede hacer mucho. La elección de los extranjeros no fue la mejor. Uno rindió y el otro no tanto. Teníamos pensado traer un jugador que finalmente se fue a Europa y tuvimos que optar por otro”, sintetizó.
A su vez se encargó de explicar que el básquet en Chile “es semiprofesional, no todos los jugadores cobran. De los que sí lo hacen, hay 15 o 20 que ganan bien y el resto gana lo mínimo e indispensable. El club hace unos cuantos años que viene peleándola con problemas económicos, en lo personal estuve cinco meses abajo y los jugadores también. Este fue un problema que se sumó al armado del equipo. Los jugadores al no ser profesionales no los tenés al 100%. Siempre digo que hay que hacer lo que podés, donde estás y con lo que tenés. Tenemos que sacar el jugo máximo. Igualmente los jugadores son muy responsables, me tengo que sacar el sombrero porque entrenaron como si estuvieran al día. Si no venían a la práctica era por razones de fuerza mayor”.
Seguidamente comentó que a pesar de estas complicaciones, “en Chile estoy muy cómodo, por algo proyecté muchas cosas allá. En cuanto al básquet prefiero esperar a que me llegue la oferta. No agarro cualquier equipo y me gustaría tener un 2013 tranquilo, tomarme revancha de 2012 y salir campeón del LIBSUR. Quiero ir por el título a nivel liga profesional, que es la que se juega con extranjero”.
También fue consultado para saber si cuenta con ganas de regresar a Olavarría. “Cuando vengo siempre me agarran esas ganas de poder revivir algunas historias. Tengo muchos amigos en Racing y recuerdo los regionales que, en ese momento eran equipos de Primera B con Catanzaro, el Gato Galli, Nicolás Lorenzo... Hoy lo veo al Chaira medio caído pero me alegra que jugadores míos como Matías Orlando tenga todo el básquet a cargo y Sebastián Dalescio que sabe lo que es trabajar en esta disciplina. Nacho Guido es presidente de la Subcomisión y eso me pone contento. Es gente joven con empuje”, dijo.
También sigue la campaña de Estudiantes siempre lo sigo. Confiesa que “cada vez que juega y estoy en Olavarría voy a verlo. A uno le gustaría dirigir un TNA, el torneo Federal o la Liga A pero pienso en los proyectos. Estudiantes un proyecto con un entrenador de Liga A y dentro de unos años, si se hacen las cosas bien vamos a poder disfrutarlo nuevamente en la elite del básquet argentino”.
Párrafo aparte para el club de sus amores, San Martín. Contó que “el otro día fue a la final del maxibásquet, después nos encontramos con muchos muchachos que jugaban conmigo en Sierras Bayas. Lo noté muy cambiado al club con ganas de renovarse. Lo mismo que pasa en Racing con sangre nueva, tienen ganas de hacer las cosas bien. Además está un amigo como Fernando Ottaviano que es un amigo y quiero que le salga todo tal cual lo tiene planificado. Ojalá que San Martín vuelva a estar donde estuvo en el básquet”.
“Recién, mientras me traía el remisero, me preguntó mi apellido y cuando le dije Beltramella me respondió que éramos sinónimo de básquet en Sierras Bayas. Dejamos una huella con otros chicos más. Esperemos que vuelva a resurgir”, expresó.
La sensación de regresar a su Ciudad parece estar en su interior pero prefiero no hacerlo demasiado público. Igualmente reconoció que “me gustaría pero tiene que haber un proyecto sólido, que venga desde las bases. Yo estuve tres años en Pigue, otros tantos en Ferro y nueve en Racing donde al cuarto año salimos campeones en las cuatro categorías. Las cosas no pasan por casualidad, no hay nada mágico. Me gustaría venir a coordinar un equipo, con un plan de trabajo y dirigir el plantel de Primera”.
Este es Marcos Beltramella. El que ahora abrió el juego y se anima a jugar más allá del básquet. El film de su película, el sueño de ser uno de los entrenadores más ganadores y quedar en la historia del básquet de Chile, los anhelos para el 2013.
Ojalá que se le de…
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