Las nuevas autoridades del bloque de diputados provinciales del Frente Pampeano asumieron este lunes. Bruno ganó la pulseada contra Juan Carlos Olivero, que fue el titular hasta ahora. El nuevo presidente fue entrevistado por El Diario.
Bruno es uno de los dirigentes más lejanos al exintendente Francisco Torroba. Juan Carlos Olivero, hasta ahora presidente, se había acercado al actual diputado nacional, al punto que se sigue especulando con la posibilidad de que el dirigente de Parera pase de la Línea Blanca a la Azul que lidera el actual diputado nacional.
La puja interna había salido a la luz pública hace varias semanas, pero este lunes se formalizó la designación de las nuevas autoridades. Bruno es acompañado por el socialista Luis Solana como vicepresidente. Delma Sánchez será tesorera y Mauricio Agón secretario de bloque.
Aunque los involucrados en la pelea de espacios le bajan los decibeles a la disputa, en algún momento Bruno hasta tuvo que aclarar que no se trataba de “una traición”.
Bruno habló con El Diario y propuso una nueva metodología de selección de candidatos legislativos: su iniciativa puede resultar polémica.
El legislador pidió además que “este año nos permita trabajar con tranquilidad desde lo político y que la sociedad pampeana no sufra ningún tipo de sobresaltos como los que hemos tenido recientemente, que podamos estar a la altura de las circunstancias y de las responsabilidades que nos competen”.
- ¿Por qué se produjo este cambio? -le preguntó El Diario a Bruno.
-A principios de este año ya había algunos diputados que querían que fuese el presidente, pero como era un año electoral y se podía interpretar que había algún interés o problema interno, lo postergamos. Ya cuando asumimos en 2011 fue una cosa que conversamos con Juan Carlos Olivero... Generalmente siempre el que viene de una gestión anterior preside al bloque -como Julio Bergues lo hizo antes- y dentro de la línea mayoritaria, el que venía de la anterior gestión era yo. Pero Olivero me dijo que a él le gustaba, así que dijimos: “bueno, el primer año vas vos y después vemos...”. Pero no hay problemas internos, ni cosas por el estilo, simplemente un cambio de conducción.
- ¿Todos estuvieron de acuerdo con esta decisión o había quienes pretendían la continuidad de Olivero?
- Simplemente cuando me volvieron a insistir este año con el tema de la presidencia, le dije que me lo dejaran transmitir a Olivero personalmente. No quería hacer una reunión de bloque que lo tomara por sorpresa. No hizo falta ninguna elección, fue un tema conversado entre todos. No hizo falta votación. También la vicepresidencia que era para (Claudia) Giorgis ahora es para (Luis) Solana.
- ¿Esta modificación supone que habrá algún cambio en la metodología de conducción?
- Vamos a intentar un poco. Estando en Santa Rosa por ahí la relación con los funcionarios del Ejecutivo es un poco más fluida, vamos a tratar de tener una línea más directa y poder conversar. Somos el segundo bloque de la Legislatura, tenemos que estar ajenos a los problemas que hay en el partido gobernante. A veces lo que ha faltado es un poco de comunicación directa con el Ejecutivo. Lo vamos a intentar y veremos si tenemos la respuesta. Y además la idea es tener mayor contacto con los dirigentes de los pueblos, muchas veces reclaman que los diputados no recorremos las localidades. Mi idea es socializar esto dentro del bloque, es un año sin elecciones internas, así que trabajaremos recorriendo la provincia para que tanto concejales como intendentes se sientan acompañados y nos podamos nutrir de esas problemáticas.
- Su postura no es de las más aliancistas, sino que reivindica el funcionamiento de la UCR como tal: ¿eso podrá tener alguna influencia en la gestión?
- Desde el 2003 vengo manteniendo posiciones que he hecho públicas. Digo que hay que fortalecer un frente provincial, pero que realmente sea programático, no electoral. Y a mi entender en un frente programático los partidos no pierden identidad, sino estos tipos de frente van reemplazando la identidad partidaria de quienes lo integran. Yo me imagino un frente acordando puntos de políticas de Estado en caso de ser gobierno, acordando una fórmula para el Ejecutivo y después que cada partido lleve sus legisladores, que perfectamente se puede hacer. Entonces la Legislatura va a quedar conformada por la gente, no por los dirigentes.
- ¿Esto implicaría que cada partido armaría su propia lista de candidatos a diputados?
- En vez de armarla (a la lista), que todos los partidos que integren el frente programático, tengan como referencia común una fórmula para el Ejecutivo y cada uno pegue a esa fórmula los diputados; en nuestro caso la Lista 3 de la UCR, el Socialismo la suya y así sucesivamente. A lo mejor un partido mete tantos diputados, otro uno, otro cinco... todos trabajarán para una sola fórmula del Ejecutivo y en la Legislatura quedarían formados los distintos bloques, sin perder identidad partidaria.



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