Hoy domingo 2 de junio se cumplirán dos meses de la mayor tragedia que vivieron los platenses desde su fundación, con 67 muertos declarados oficialmente y más de 300 mil de damnificados por las inundaciones.
Los genios del bruerismo nuevamente pensaron en la vieja fórmula: sólo campaña y comunicación para volver a instalar la figura de Bruera por fuera de los límites de la ciudad. ¿Y la gestión?. Bien, gracias.
La inundación arrasó literalmente con todos sus planes. Candidaturas, cargos y expectativas políticas de futuro quedaron tan arruinados como muchas de los barrios platenses.
¿Qué pasó desde ese momento hasta ahora?. ¿Qué decisiones tomó ese muchacho que sorprendía a todos entre el 2005 y 2007 caminando cuadra por cuadra y tocando timbre a los platenses para darse a conocer?.
Bueno, nada. Más estrategia comunicacional equivocada y, nada de nada. El "diarito” oficial distribuido casa por casa (impreso en los talleres de “El Día”) en lugar de favorecer, empeoró las cosas. La famosa publicación de la mochila para inundaciones generó más bronca, la posterior “carta de Bruera” peor y el último reparto con las obras prometidas que pagará no se sabe quién, peor aún.
¿El intendente tomó alguna decisión interna en el municipio?. ¿Renovó u oxigenó su gabinete? ¿Cambió algo después de semejante tragedia?. No. Por supuesto que no. Pero veamos algunos casos de estos funcionarios.
El actual secretario General y ex secretario de Gestión Pública desde el inicio de la gestión bruerista, Jorge Campanaro, es el representante del grupo El Día dentro de la municipalidad. Principal hacedor e ideólogo del Código de Ordenamiento Urbano al que sectores universitarios, profesionales y ambientalistas responsabilizan en gran parte por el fenómeno de las inundaciones debido a la ausencia de planificación y a un exacerbado espíritu económico inmobiliario. “Campa” hoy padece de cierto ostracismo en la función y quien visite su oficina lo verá sólo por la mañana sentado en el escritorio jugando al solitario en la computadora.
Sin embargo, “Jorgito” no pierde las mañas. Algunos comentan que por las tardes se lo puede ver visitando sectores políticos opositores ofreciendo acuerdos electorales. Radicales, massistas y hasta hombres del Pro son sorprendidos testigos de sus visitas.
Santiago Martorelli es el jefe de Gabinete. Los dedos acusadores de los pasillos municipales lo señalan junto con Gabriel Bruera como el responsable del twit que escrachara a Pablo Bruera “visitando a los inundados” cuando en realidad estaba en Brasil. Clásico burgués de la revolución permanente, “evitista”, Martorelli es uno de los responsables actuales de la idea comunicacional y publicitaria del municipio y tuvo a cargo la asistencia directa a los inundados (?). Sus aspiraciones de diputación provincial, parecen haber naufragado.
El actual secretario de Gestión Pública, Enrique Sette, es un caso especial dentro del palacio de calle 12. Nadie entiende cómo aceptó asumir una función para hacerse cargo de las macanas que hicieron otros (véase párrafos anteriores). Es cierto que pueden existir miles de razones pero el “sanbenito” que le colgaron no se lo saca nadie. Por estos días hombres de la universidad y organizaciones intermedias convocadas para la asistencia y reconstrucción de la ciudad opinan entre sí que “este muchacho no entiende mucho y debe pensar que es funcionario de la comuna de París por cómo habla” y no de la pobre municipalidad platense.
Alejandra Sturzenegger es la actual secretaria de Modernización y Desarrollo Económico de la comuna y ex mujer de Jorge Campanaro. Otrora seguidora del ex ministro de Economía, Domingo Cavallo, de esta ex comentarista de turf dependen muchas áreas sensibles a la gestión comunal. Ella es la responsable del estacionamiento medido. Fue su idea la extensión a nuevas zonas de la ciudad, medida suspendida por la Justicia contencioso administrativa. Los lenguaraces municipales la vinculan sentimentalmente con un altísimo funcionario de calle 12.
Sergio Federovisky es el titular de la Unidad Ejecutora Agencia Ambiental, designación esta si las hay justamente para hacerse cargo de algunas cuestiones que tuvieron que ver directamente con la inundación. La recolección de basura y la limpieza de calles depende de esta “Agencia” y como los ciudadanos bien saben en aquel feriado largo durante más de tres días ni se limpió ni se recogió la basura con el consecuente efecto de bocas de tormenta y desagües tapados. Pero el amiguito Sergio, un verdadero fantasma funcionarial, viaja desde su domicilio en capital de una a dos veces por semana a la La Plata y difícilmente se entere de lo que pasa en la ciudad donde es funcionario. Federovisky parece más preocupado de cómo opinar desde la pantalla América 24, en donde se presenta como “un periodista independiente”, apolítico y sin responsabilidad alguna. Hasta se animó a hacer comentarios críticos sobre la situación de la ciudad de La Plata. Un verdadero “chanta mediático”. Los platenses que hoy recorren el Bosque verán asombrados el abandono en que se encuentra la “casita ecológica” donde funciona (?) la sede de esta Agencia.
No podemos terminar este recuento de la situación municipal sin antes señalar que cuando las cosas te van bien y tenés viento de cola no hay problema, pero cuando empezás a caerte se te juntan todas las facturas. Hoy en la ciudad se ha instalado la versión del “Bruera malpagador”, estigma que le quedará junto con la inundación. Antiguos militantes, aportantes a su campaña incluso cuando era un concejal casi desconocido, empresarios locales y ex funcionarios parecen haber soltado la lengua después de la desgracia.




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