La Dirección de Bromatología de la Municipalidad de la Ciudad de Corrientes clausuró una fábrica clandestina de elaboración de embutidos en el B° Laguna Seca.
Según comentó el director de Bromatología, Néstor Muzzio, la acción inicial se desarrolló por el reclamo de los vecinos frente a las molestias ocasionadas en las maniobras de elaboración.
“Pero lo más importante fue la constatación de inadecuadas y deficientes condiciones a que era sometida la materia prima en la preparación de alimentos que a su vez se comercializaban en distintas bocas de expendio clandestinas como carnicerías no habilitadas, venta ambulante e incluso, algunas carnicerías habilitadas en clara infracción al origen responsable y certificado de los alimentos”, dijo el funcionario municipal.
Junto a efectivos de Policía Rural e Islas se recorrieron carnicerías de los B° Bejarano, Jardín, Industrial y 17 de Agosto. Se inspeccionaron, infraccionaron y clausuraron distintas actividades relacionadas a la comercialización de carnes, derivados y otros alimentos. Se verificó esencialmente habilitación, condiciones higiénico-sanitarias de manipulación alimentaria, aspectos edilicios, mobiliarios, control de plagas, libreta sanitaria, origen y preservación de todo alimento.
La exigencia por alimentos de origen habilitado conlleva una serie de comprobaciones por parte de los organismos de contralor como verificación de condiciones edilicias y operativas en la adquisición, procesamiento, manipulación, envasado, fraccionado, almacenado y distribución, que están totalmente ausentes en operaciones clandestinas, poniendo en riesgo la salud del consumidor.
Por ende, desde la Dirección de Bromatología aconsejan e insisten en que la población atienda, exija y premie con su preferencia a aquellos comercios que denoten un buen trato y preocupación en intermediar alimentos sanos e inocuos para el sustento.
“Sepamos identificar a quienes se preocupan por normas simples de conservación, almacenamiento y fraccionamiento. Exijamos identificación de procedencia a través de su marca, contenido detallado, periodo de aptitud, condiciones de conservación, etc. Otros aspectos a tener en cuenta se refieren al mantenimiento de mobiliarios e instalaciones apreciables a simple vista por su limpieza y orden, y preocupación frente a las plagas tradicionales (cucarachas, moscas, roedores)”, finalizó Muzzio.
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