Economistas y comediantes se dan cita en un festival para hacer frente a la debacle del país
KILKENNY, Irlanda.- Cuando los humoristas se dan un festín con la aterradora situación de deuda de Irlanda, ha llegado el momento de reírse. o de llorar. En ambos casos, la reacción será causada por verdades duras y frías.
"Irlanda necesita una nueva agencia de calificación de deuda Moody&Poor [Malhumorados & Pobres juego de palabras en referencia a Moody's y Standard & Poors]", dice Colm O'Regan, un consultor convertido en humorista.
Otro especialista declara que dado que los bancos centrales imprimen dinero de todos modos, están preparados para sufrir el default. "Son iguales a mi padre", dice Joe Rooney.
La ciudad medieval de Kilkenny, famosa como la capital de la comedia de Irlanda, es sede del primer festival económico de la nación, una exclusiva mezcla irlandesa de tragedia y sátira. Comparten el escenario economistas y cómicos que intentan ayudar a los perturbados ciudadanos a entender la espectacular caída económica del país.
Bautizada el "tigre celta" de Europa por su exitosa política económica hace unos pocos años, hoy Irlanda lucha por evitar un rescate internacional mientras sufre déficit récord, un alto índice de desempleo e insondables pérdidas bancarias.
"Estamos aquí para regodearnos en lo mala que la situación puede llegar a ser. Nosotros, los irlandeses, adoramos la idea de que se viene otro tiempo de penurias", declaró Rooney, en el interior del ornamentado pub de un teatro, y provocó la carcajada de los parroquianos que llenaban el lugar, muchos de los cuales blandían sus pintas de cerveza.
Las risas aumentaron cuando Rooney se burló de sus compatriotas calificándolos de "masoquistas respetuosos", en contraste con los franceses, "que incendian autos y lanzan proyectiles" cada vez que a su gobierno se le ocurre pensar en alguna reforma.
Kilkeconomics, un festival de cuatro días que concluyó ayer, tuvo un tono profundamente antiestablishment, que instaba a los irlandeses a informarse sobre la crisis. Su fundador, el comentarista económico David McWilliams, dijo que esperaba movilizar al público contra las políticas gubernamentales que procuran pagar la inmensa deuda del país en vez de negociar un default parcial, como han hecho otras naciones.
"El conocimiento es poder, y resulta muy difícil para la gente común entender cómo se metió Irlanda en este lío, y hasta qué punto se trata de un lío de colosales dimensiones. Han permitido que nuestro gobierno nos lleve al borde del abismo", dijo McWilliams, ex economista del Banco Central de Irlanda y banquero inversor que predijo el colapso del boom inmobiliario irlandés antes de que se produjera en 2008.
Con paneles de discusión de títulos sugerentes, como "¿Y qué pasa si?", "¿Cuánto peor puede ser?" o "La mejor manera de robar un banco es ser el dueño de uno", el festival mezcló irreverencia con minuciosos debates sobre el mal manejo de los bancos irlandeses, la dinámica de los defaults de las deudas, desde Islandia hasta la Argentina, y el camino que debe tomar Irlanda para salir de su pesadilla fiscal.
En los últimos días, se ha hablado mucho de que Irlanda podría recibir un rescate de unos 110.000 millones de dólares de la Unión Europea y del FMI. Tanto los humoristas como los economistas se burlaron de la política de austeridad del primer ministro, Brian Cowen, que procura convencer a los irlandeses de que el país puede controlar sus finanzas sin necesidad de recibir un rescate.
Golpearse a sí mismo
Sin embargo, para el humorista Neil Delamere, Irlanda se está tratando a sí misma peor que el FMI. "Es como si uno estuviera en la puerta del pub un viernes a la noche, y hay una pelea. pero en vez de esperar que el otro tipo te golpee, empiezas a darte puñetazos en tu propia cara y a darte patadas", dijo Delamere, lo que provocó carcajadas entre el público.
Desde hace tiempo, los irlandeses le han hecho frente a la tragedia con notable buen ánimo, pese a la historia de hambrunas y emigración que caracteriza a su país. Después de todo, es en este mismo país donde la muerte se señala con un acontecimiento social de tres días, un velorio en el que abundan las reminiscencias irreverentes del pobre tipo que está en el ataúd.
"Pero ahora no estamos lamentando la muerte. No miramos hacia atrás con afecto hacia ninguno de los estúpidos errores que hemos cometido como nación", dijo O'Regan. El consultor de IT es uno de los afectados por la crisis. Su casa es una de las alrededor de 300.000 con una hipoteca de valor negativo debido a que los precios de las propiedades han caído un 50% en dos años.
"Kilkeconomics definitivamente ha proporcionado un foro para el enojo que experimenta mucha gente. Pero también es una celebración del espíritu y el ingenio que cunde permanentemente en Irlanda, y que rara vez se publicita", explicó O'Regan. En uno de sus sketchs, el consultor devenido en humorista relata un cuento infantil sobre un niño que usa los diez centavos que le dan para tomar un helado como garantía de un préstamo de 400 millones de euros, una irónica alegoría de la reciente crisis financiera.
Traducción de Mirta Rosenberg
Dublín dice no a la asistencia de la UE
DUBLIN (Reuters).- El gobierno irlandés dijo ayer que no necesita ni está discutiendo ayuda financiera de la Unión Europea (UE), y negó que haya recibido presiones de Bruselas para que acepte fondos de emergencia.
Fuentes de la UE dijeron durante los últimos dos días que había negociaciones encaminadas sobre una posible ayuda y que era improbable que Irlanda pudiera resistir la crisis sin esas ayudas.
Según las mismas fuentes, los Veintisiete estarían deseosos de que Irlanda acepte la ayuda para evitar un escenario similar al experimentado por Grecia, cuya debilidad financiera puso en peligro a toda la zona euro.
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