El gobernador Eduardo Brizuela del Moral será finalmente quien decida si quita o no la tenencia precaria de la hostería Polo Giménez, ubicada en la cumbre de El Portezuelo, al municipio de Ancasti, luego de que el secretario de Turismo,
Pero en contra de la opinión de Ávalos, quien apenas asumió la gestión turística prometió recuperar el inmueble y licitarlo, la Asesoría General del Gobierno emitió un dictamen que aconseja modificar el contrato reduciendo el tiempo de comodato de 20 años a 12, junto a otros cambios mínimos, pero sin tocar la cuestión de fondo. Es decir: Ancasti seguirá a cargo -y por ende la empresa a la cual traspasó la hostería, HUATU SRL-, pero por menos tiempo del que le otorgó Catalina Krapp.
Tanto el secretario Ávalos como el titular de la Asesoría de Gobierno, Guillermo Dalla Lasta, coincidieron en señalar que la decisión final será del Gobernador, quien debe firmar o no el contrato de comodato con la intendenta Reyna.
Ávalos recordó que apenas se hizo cargo del área decidió revocar la resolución por la cual Krapp había cedido con su sola firma la Polo Giménez, y que ante un planteo del municipio de Ancasti, la confirmó. Esto fue lo que motivó que el expediente fuera derivado a Casa de Gobierno.
"Cuando asumí en la Secretaría quise enderezar algunas cosas, y ésta es una de ellas", dijo ayer Ávalos, quien señaló: "Ahora es una decisión del Gobernador".
Dalla Lasta, por su parte, dijo a El Ancasti que se aconsejó al mandatario modificar el contrato pero no anularlo, entre otras cosas, porque ya tiene el aval del Concejo Deliberante de Ancasti. Y que el tiempo de cesión que se estipula ahora (12 años) es el mismo que se tomó con otra hostería dada en comodato por la Provincia a Ancasti.
EL CASO
Un traspaso escandaloso
En abril del año pasado, la ex secretaria de Turismo Catalina Krapp cedió en comodato la hostería Polo Giménez, ubicada en El Portezuelo, al municipio de Ancasti.
La transferencia a la comuna que comanda la radical Blanca Reyna fue por 20 años y con la sola firma de la ex funcionaria.
El municipio, a su vez, lo pasó sin licitación a la firma HUATU SRL, vinculada al hijo de Krapp.
El escándalo que se desató puso fin a la gestión de siete años de Krapp al frente de Turismo.
El nuevo secretario, Edgardo Ávalos, anuló la transferencia. Reyna pidió que se reconsidere la decisión, pero Ávalos la ratificó.
La Asesoría de Gobierno aconsejó mantener el contrato, pero por menos años. Ahora debe decidir Brizuela.

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