El aumento de las temperaturas y la proximidad del verano vuelven a encender la alerta. Desde Salud piden a los vecinos que permitan ingresar a los agentes para fumigar y concientizar.
El Gobierno provincial, a través de los agentes de Salud Pública, prosigue con los trabajos preventivos contra el dengue y la leishmaniasis, esta vez en el barrio Celia, luego de culminar las tareas en las 30 manzanas de Villa García. En la esquina de Pirovano y Braille se inició el recorrido casa por casa concientizando a los vecinos sobre los cuidados y el ordenamiento ambiental para evitar criaderos de los vectores.
En lo que refiere a dengue, además de la entrega de folletería y concientización se realiza el control focal que consiste en buscar recipientes en desuso que acumulen agua y sirvan como posibles criaderos del Aedes aegypti. Si bien muchas viviendas se mantienen ordenadas, en algunos lugares, los agentes encontraron a la intemperie, lonas de piletas en desuso, electrodomésticos, envases y otros elementos en los fondos de las viviendas, y al moverlos se pudo observar la presencia de larvas y mosquitos adultos, generando una verdadera amenaza para la salud de los moradores.
También recomiendan prevenir la picadura del mosquito, colocando mosquiteros en las ventanas y puertas de las viviendas, usando repelentes sobre la piel expuesta y sobre la ropa con aplicaciones cada 3 horas, usar mangas largas y pantalones largos si se desarrollan actividades al aire libre, utilizar espirales o tabletas repelentes en los domicilios.
Otras de las iniciativas de Salud Pública fue llegar a los vecinos con tareas preventivas contra la leishmaniasis visceral, enfermedad producida por un parásito microscópico que afecta a personas, perros y otros animales de sangre caliente. Se transmite solamente por la picadura de un flebótomo llamado torito o plumilla. Con el lema “sin vector no hay leishmaniasis visceral”, se busca concientizar a las personas para que ordenen sus patios y frentes de viviendas eliminando hojarascas, frutas en descomposición y basurales que puedan servir de reservorio.
Para eliminar al vector de la leishmaniasis, los agentes sanitarios inspeccionan el terreno junto a los propietarios mostrándoles los lugares en cuestión y posteriormente los técnicos realizan la fumigación peridomiciliaria descartando toda posibilidad de proliferación vectorial.
El trabajo en el barrio Celia abarca a más de 30 manzanas y comenzó con un barrido de este a oeste para avanzar luego de sur a norte sin dejar al descubierto ninguna vivienda, además de la abatización (aplicación de producto químico que impide el desarrollo de huevos y larvas del Aedes Aegypti) en las zanjas donde no escurre el agua.
Dos acciones importantes en un solo despliegue permiten ganar tiempo y gastar menos recursos ante un verano que se acerca con verdadera amenaza nuevamente por los índices de contagios en países vecinos.
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