Era vicepresidente de Janio Quadros, que tuvo que renunciar por presión militar luego de haberse reunido con el Che Guevara. Goulart fue derrocado por la dictadura en 1964 y se refugió en Argentina, donde lo habrían eliminado.
La Comisión de la Verdad, que investiga los crímenes cometidos durante la dictadura militar brasileña, decidió exhumar el cuerpo del ex presidente João Goulart, derrocado por el golpe de 1964 y fallecido en el exilio en Argentina en 1976. Esta medida, que cuenta con el respaldo de la Fiscalía de Rio Grande do Sul, se basa en las sospechas de que el infarto que causó la muerte del ex presidente fue provocado por un veneno suministrado por agentes de las fuerzas de seguridad que operaban en el marco de la coordinación de acciones represivas en el Cono Sur, conocido como Plan Cóndor.
La fiscal pública Suzete Bragagnolo aseguró que el análisis de los restos mortales de Goulart será realizado por expertos forenses de Brasil, pero también de Argentina y Uruguay, que serán invitados a participar en el trabajo. La fecha de la exhumación todavía no ha sido definida.
La abogada de la Comisión de la Verdad en Rio Grande do Sul, Rosa Cardoso, justificó la decisión afirmando que hay "indicios concluyentes" de que Goulart fue vigilado en el exilio por la Operación Cóndor, y que existe la posibilidad de que haya sido asesinado por orden de la dictadura brasileña, tal como cree la familia. Entre los indicios, la abogada mencionó las sospechas de que Goulart fue envenenado por un agente argentino por orden del comisario Sergio Fleury, uno de los principales comandantes de la represión política en Brasil durante la dictadura.
Esta versión ha sido respaldada por el ex agente uruguayo Mario Neira Barreto, detenido desde 2003 en Brasil por el asalto a un banco y tráfico de armas, quien aseguró que participó en la inclusión de una pastilla con potasio y clorato deshidratado en uno de los medicamentos que ingería diariamente el ex mandatario para tratar sus problemas cardíacos. Pese a que Neira nunca ofreció pruebas, su confesión motivó investigaciones de la Cámara Baja brasileña –que terminó sin conclusiones en 2001– y del Ministerio Público de Rio Grande do Sul.
Goulart murió a los 56 años en la ciudad argentina de Mercedes. Su cuerpo fue enterrado en Sao Borja, su ciudad natal, en el estado fronterizo de Rio Grande do Sul. La familia había denunciado que la dictadura había obstruido la realización de una autopsia en 1976. "Sabemos que hubo una orden que vino directamente del presidente (de facto) Ernesto Geisel para que nadie pueda abrir el cajón", declaró João Vicente Goulart, hijo del ex gobernante y presidente de la fundación que lleva su nombre. Según el planteo de la familia, João Goulart fue seguido durante años por agentes de inteligencia de Brasil, Uruguay y Argentina, quienes habrían organizado el plan para asesinarlo.
La familia de Goulart se convenció de la importancia de realizar la exhumación a casi 37 años de su entierro porque ahora hay garantías de que la moderna tecnología es capaz de detectar la presencia de un veneno suministrado hace tanto tiempo. Además, tal como comentó el nieto del ex presidente, el abogado Christopher Goulart, la exhumación "ofrecería una prueba material para comprobar la causa de muerte y podría corregir la historia oficial informando que un presidente de la república fue asesinado", explicó. En ese sentido, subrayó que el esclarecimiento de la muerte de su abuelo podría coincidir con el 50º aniversario del golpe de Estado militar que lo derrocó en 1964.
Goulart fue vicepresidente de Janio Quadros, quien fue obligado a renunciar por los militares ante el Congreso el 25 de agosto de 1961, cuatro días después de reunirse secretamente en Uruguayana con Ernesto "Che" Guevara, que había concurrido a defender la revolución cubana en una reunión del Consejo Interamericano Económico y Social (ICES) de la OEA.
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