BORRACHO AL VOLANTE: Quien es el "cabandié" correntino que por portación de apellido no fue preso

BORRACHO AL VOLANTE: Quien es el "cabandié" correntino que por portación de apellido no fue preso
Se llama Raúl Romero y es el menor de los hermanos del mega socio de los coimeros Jaime, De Vido, Agustín Rossi, Camau y Fabián Ríos; en las empresas del transporte urbano de pasajeros ERSA.
Además con LUSA comparte "dividendos", al recoger la basura de Camau. Raúl, es el típico "pendeviejo" correntino que solo "gasta y disfruta los millones DULCES que le da su hermano". Historia de nunca trabajar.

No es la primera vez que uno de los hermanos de la cofradía Romero protagoniza un accidente que casi termina en tragedia, aunque una vez más como las otras sale caminando como si nada, a la impunidad y a la vista de todos, hubiese pasado.

Raúl es el típico adolescente -desfasado- que no quiere abandonar el disfrute de la noche correntina y goza cada paso los dividendos que le da su hermano Juan Carlos, sin que a la vez tenga obligación alguna.

Haber habilitado el teléfono móvil a la vista de todos en pleno amanecer correntino desde el interior del vehículo luego de producir el incidente; y luego lograr que los inspectores lo remolcaran sin ninguna actuación, objeción o pregunta; nos deja a las claras que "es el cabandié" impune que se cree con más derechos que el resto de los mortales.

Algunos sostienen que Raúl recibe por mes más de DOSCIENTOS MIL pesos, pero que a cambio no debe aparecer por la empresa porque su hermano ya lo considera un caso perdido.

El único inconveniente es que por periodos muy consecutivos, Raúl se descontrola y borracho ocasiona incidentes a bordo de sus lujosos vehículos de alta gama y siempre perjudica a un tercero o cuarto que nada tienen que ver con su burbuja o historia.

En las últimas horas el hecho que sacudió la madrugada sobre el micro centro de la ciudad, volvió a tener como protagonista a Raúl Romero y una vez más borracho perdió el control de su lujoso Mercedes Benz, se llevó puesto a un barrendero que zafó su vida de milagro y terminó arrastrando a varios vehículos que se presentaron delante de el.

El tema es que tras el suceso y luego de un par de llamados viá móvil desde el interior del vehículo, Raúl logró salir del habitáculo sin que nadie le pregunte absolutamente nada, orine al costado de la pared; y pese al resultado final se vaya a su casa sin problemas.

Aunque el lugar en cuestión de minutos se llene de inspectores mondacipales y curiosos; nadie se animó si quiera a indagar ni una sola palabra. La orden fue estricta y contundente. No toquen a Romero!!!

La actitud "ignorante, cobarde, temerosa y cómplice" de los inspectores hacia su propio compañero de laburo barrendero; fueron confirmado luego cuando trasladaron a la víctima hasta una Salita de Atención Pública Municipal, del barrio Laguna Seca.

De esa forma los inspectores no tenían obligación de reportar el hecho y conseguían además cumplir la orden de Camau, en no difundir o reportar nada y POR SUPUESTO encubrir a Raúl Romero alias, "el cabandié correntino".

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