El secretario itinerante del juzgado bolivarense aceptó el diálogo periodístico con total amplitud, en el primer día de labor judicial posterior a la feria de verano.
En Bolívar, el Juzgado de Paz Letrado volvió entonces a la actividad, más allá de que, durante el receso, algunos funcionarios siguieron trabajando con la intención de poner todo en condiciones y, especialmente, poner al día trámites demorados.
El Dr. Santiago Arrondo cumple en el juzgado la función de secretario itinerante, cargo al que accedió en el mes de agosto del año pasado en reemplazo de Mario Cosser Navarro. El joven funcionario judicial se siente satisfecho con la labor desempeñada desde entonces y a gusto con la vida en la comunidad bolivarense, al punto de afirmar que -de no mediar alguna alternativa de crecimiento en su carrera profesional- es su intención permanecer en Bolívar desempeñando el cargo en sus manos.
Así lo manifestó hoy a este medio, cuando aceptó el diálogo periodístico a propósito del reinicio de la actividad judicial.
“De a poco estamos tratando de regularizar la situación del Juzgado”, afirma Arrondo refiriéndose implícitamente a los inconvenientes por los que atravesó el estamento judicial local y que determinaron una suerte de intervención de parte de la Suprema Corte de Justicia de la Provincia.
“Estamos con mucha expectativa, al igual que el resto de la población de Bolívar, por saber quién será definitivamente el juez titular que se haga cargo”. Mientras tanto, asegura que se han producido algunas reformas de gestión importantes, tendientes a dotar de mayor prontitud algunos despachos, y “en especial los vinculados con la violencia de género, que era una materia pendiente del juzgado. Estamos tratando de ponernos a la altura de lo que corresponde y de lo que por circunstancias de la actualidad necesita”.
¿La Dra. Hugenín (jueza suplente), ya no regresará al Juzgado de Paz Letrado de Bolívar?
“No. La Dra Huguenín, desde el 1 de febrero, fue designada en el Tribunal de Trabajo Nº 1 de Quilmes. Recordemos que ella es jueza en lo Laboral y fue designada en Bolívar porque, hasta la fecha, no hay nombrados jueces suplentes del cuerpo de magistrados para la Justicia de Paz. De modo que ahora estamos a la espera del nombramiento del nuevo juez y mientras tanto, en principio hasta el 16 de febrero, actuará el Dr. Villareal como subrogante”.
Ud. viene de ejercer como secretario de un juzgado de Familia y le toca el Juzgado de Paz, que es el único estamento judicial pluricompetente. ¿Notó cambios importantes en su función?
“Si, en algunos casos sí. Sobre todo teniendo en cuenta que hoy soy el único funcionario del juzgado y que superviso el trabajo de todos mis compañeros. Y ello especialmente en lo relacionado con lo contravencional, en las cuestiones civiles no he tenido mayores complicaciones porque ejercí la actividad profesional independiente durante 7 años y eso me permitió conocer toda esta temática. Eso nos ocurre a todos los abogados del interior. Luego estuve a cargo del Consultorio Jurídico Gratuito y posteriormente me incorporé como secretario en el Juzgado de Familia a cargo de la Dra. María Inés Germino, en Olavarría.
“Debo manifestar que yo presto mucha atención cuando hago los controles correspondientes, y me he encontrado en Bolívar con un cuerpo de abogados de muchísima calidad y profesionalismo. Diría que no es frecuente ese nivel de calidad que, a veces con cierto prejuicio, lo adjudicamos más a profesionales de ciudades más grandes”. Arrondo sostiene que esa calidad profesional ayuda mucho a que el trabajo judicial sea más fluido y enfatiza que, desde lo humano, “me encontré con gente muy cordial, muy accesible, con abogados ´macanudos´ con los que es más fácil trabajar”.
Esto me da pie a preguntarle por algunas rispideces que surgieron con la Asociación de Abogados apenas comenzó esta virtual intervención del Juzgado. ¿Están zanjadas esas diferencias si es que existieron?
“Personalmente yo no las viví, porque cuando yo llegué a Bolívar ya habían pasado varios meses de la ´intervención´, de modo que no me tocó vivir ninguna situación de tirantez. Pero hoy estamos en una relación excelente con la Asociación, su presidente (Agustín Fal) es una excelente persona, un muy acreditado profesional y con todos los integrantes mantenemos un muy buen diálogo. Y espero que, cuando se produzcan nuevos cambios en el Juzgado, esa relación se mentenga como está en la actualidad”. El secretario judicial afirma que él tiene una comunicación permanente con todos los abogados del foro local y que está abierto a recibir las sugerencias de todos ellos. “Sus opiniones, que no pueden ser vinculantes, sin embargo siempre serán escuchadas para beneficio de la actividad”.
Algunos tipos de causas, por caso las sucesiones, se han acelerado notablemente en cuanto sus despachos en los últimos meses…
“Si, pero igualmente no hemos llegado aún a lo que queremos. Hemos tenido algunos reclamos de los colegas y tratamos de contemplarlos a todos. Pero a veces las urgencias nos impiden trabajar con mayor celeridad en esas causas. Si ir más lejos, aquí tengo (sobre su escritorio) cuatro causas por violencia familiar. Obviamente, entre sacar una sucesión o un desalojo, por ejemplo, debo darle prioridad a estos temas”.
¿Han crecido las causas por violencia familiar?
“Desde que yo estoy en el Juzgado diría que se mantienen constantes; estamos a ritmo promedio de dos denuncias por día, lo que es mucho. Terminamos el año con 1.300 causas en total y con una tendencia desde julio a fin de año del doble de causas por violencia en relación al semestre anterior.
“En relación a esta temática, yo creo que el incremento de denuncias tiene que ver con que la gente comienza a ver respuestas institucionales. No hablo solamente del Juzgado de Paz. Trabaja muy bien en este tipo de casos la Comisaría de Bolívar y el resto de las instituciones acompaña mucho. La víctima de violencia necesita eso: saber que su denuncia no fue hecha en vano. Nos queda como materia pendiente comenzar a trabajar con el denunciado, porque al fin de cuentas es también una persona que necesita atención, la mayoría de los casos estamos en presencia de gente con alguna patología y también personas que muchas veces, en su momento, han sido víctimas de violencia. En estos casos lo único que no puede hacerse es no actuar. Esa era una máxima de la Dra. Germino, mi jefa anterior, que me quedó grabada. Ella decía que la ley le da al juez un abanico de posibilidades pero le prohíbe una sola cosa, que es no hacer nada”.
“En este sentido la Dra. Hugenín, en común con la licenciada Miguera, que será nombrada próximamente como asistente social del Juzgado, hicieron una gran contribución. Armaron una carpeta de recursos provistos por la misma comunidad de Bolívar, que ayuda mucho especialmente en la contención de la víctima”.
Ud. dijo que el Dr. Villareal subrogará hasta el 16 de febrero. ¿Qué ocurrirá después?
“Después se verá. El Dr. Villareal toma sus vacaciones ese día y cuando regrese no es seguro que pueda hacerse cargo de una nueva subrogancia. Respecto del nombramiento del juez definitivo, creo que aún ninguno de los dos candidatos ha transitado por la instancia de las entrevistas psicológicas y menos aún con las correspondientes con los miembros del Consejo en pleno. Estos son pasos necesarios para que, después, quede conformada la terna definitiva que será muy simple en este caso porque son solamente dos los postulantes.
“Yo especulo que podría hacerse cargo de la subrogancia el Dr. Iglesias, de Tapalqué, o el Dr. Heredia de Daireaux, quien espera su nombramiento definitivo en ese Juzgado en forma inminente”.
Comentá la nota