En el Concejo Deliberante, un grupo de técnicos de la Legislatura detalló cómo es el nuevo sistema que se implementa desde este año. Ya no habrá sumatorias y se incorporará la figura del fiscal público
Ayer, en el Concejo Deliberante estuvieron el presidente provisorio de la Legislatura, Sergio Busso, el jefe de la bancada del Frente Cívico, Roberto Birri, y los oficialistas Milena Rosso y Horacio Vega.
Pero quienes explicaron la reforma política fueron los técnicos, Freddy Daniele y Facundo Barrionuevo.
Ante un auditorio numeroso, primero se distribuyó un modelo de boleta única -ver página 18- y después se detallaron los aspectos fundamentales de la reforma política que se aplicará por primera vez este año. Como punto central está, por supuesto, la instrumentación de la boleta única y la consecuente eliminación de las sumatorias.
La elección para gobernador de 2007 fue un caos, precisamente, por las sumatorias. En el cuarto oscuro el votante se encontró con 36 boletas pero, más allá de la magnitud numérica, la confusión se generó porque varios partidos -Unión por Córdoba batió el récord con 13 “asociados”- sumaban para un mismo candidato a gobernador aunque tenían sus propios aspirantes a la Legislatura. Al final, los comicios terminaron en escándalo, con un recuento de votos exasperantemente lento, que se extendió hasta las 11 de la mañana del día siguiente y generó denuncias de fraude de Luis Juez, el candidato del Frente Cívico que terminó perdiendo por apenas un punto y medio.
Daniele, secretario de Coordinación Legislativa explicó que la boleta única apunta a revertir esa degradación del sistema que provocó el “festival de votos”.
Ahora, cada votante no podrá llevar el voto desde su casa. Las autoridades de mesa le entregarán una lapicera de tinta indeleble y la boleta única, que contendrá a cada uno de los partidos y los candidatos de la elección. La gente deberá marcar con un tilde o un círculo la lista que prefiera y será mucho más simple elegir entre candidatos de diferentes partidos.
Por ejemplo, se podrá elegir al candidato a gobernador del Partido A, pero a los candidatos a legisladores por distrito único del Partido B, y optar por el Partido C al votar para legislador departamental.
Incluso, si pretende elegir la lista completa de un partido, podrá hacerlo con sólo tildar en el casillero de ese partido en la única columna de la Boleta Única que estará pintada de color negro.
Una vez que haya hecho los tildes o las marcas, el votante deberá doblar la boleta siguiendo una línea de puntos que estará al dorso y así, sin sobre, depositarla en la urna.
Hay aspectos importantes a tener en cuenta. Uno es que no habrá posibilidades de equivocarse: a cada votante le corresponde una boleta y si comete un error, entonces, se quedará sin posibilidad de sufragar. Las boletas de más que se enviarán a las mesas será para contemplar la posibilidad de que haya personas agregadas a los padrones de último momento.
Otro aspecto novedoso es que habrá fiscales públicos, que representarán a la Justicia Electoral, y tendrán a su cargo desde poner en marcha cada urna hasta supervisar el traslado de las actas al centro de cómputos.
Algunas modificaciones
El nuevo sistema introduce tres aspectos fundamentales:
La boleta única, con la que se eliminan las sumatorias de votos.
La figura del fiscal público, que supervisará la elección en cada escuela.
Una mayor igualdad entre los partidos mayoritarios y los minoritarios.
En la boleta única no habrá diferenciación, por ejemplo, entre los dos partidos principales -PJ y UCR- y las fuerzas más chicas. Cada uno tendrá el mismo espacio, la misma tipografía y el mismo tamaño de imagen. Además, sólo podrá aparecer la fotografía del candidato a gobernador y, en ese caso, también tendrá el mismo tamaño.


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