El gobierno fijó un límite de consumo de 500 kilovatios por mes. El exceso se penalizará con recargos de hasta 200 por ciento en la factura.
Los detractores de Chávez señalan que el gobierno es responsable de la crisis de energía por no haber invertido a tiempo en infraestructura de generación eléctrica. El gobierno sostiene que la prolongada sequía provocada por el fenómeno de El Niño es la que obliga a operar a media máquina la represa de El Guri, el principal complejo generador de hidroelectricidad de Venezuela.
Aunque las medidas de ahorro se aplicarán también a los llamados "altos consumidores", inscritos en sectores de producción industrial y comercio, el plan apunta a disciplinar el gasto de electricidad entre los usuarios particulares. A ellos ya se ha dirigido en meses anteriores el presidente con pintorescos exhortos, como el llamado a que tomen "duchas comunistas", de no más de tres minutos.
En la Gaceta Oficial, el gobierno detalló las normas que regirán el plan de ahorro eléctrico. Habrá un nivel mínimo de consumo por encima del cual se aplicarán multas. También se recompensará el menor consumo.
Con esa escala, las autoridades esperan recortar a corto plazo un 25% del consumo y mantener el nivel de las ya reducidas reservas de agua de El Guri, ubicada en el sureste del país. Según alertaron varios expertos, la represa que genera casi el 80% de la hidroelectricidad que se consume en el país puede quedar paralizada a principios de abril si continúa bajando el nivel de sus reservas.
De acuerdo con el plan, los usuarios con un consumo mensual de 500 kilovatios por hora tendrán un recargo de 75% en la facturación si no reducen una décima parte de su consumo. Quienes excedan el límite entre el 10 y el 20 por ciento sufrirán un recargo del 100 por ciento.
Los usuarios que registren un consumo más del 20% por encima de la media tendrán un recargo de 200 por ciento. Sin embargo, los hogares que reduzcan su consumo en un 10% serán beneficiados con una reducción del 25% de su factura.
Los servicios básicos de salud, sanidad e higiene no fueron incluidos en la campaña.
Tras el anuncio del plan, una marcha de la Mesa de Unidad, que reúne a partidos de oposición, llegó hasta la sede de la Corporación Eléctrica Nacional en Caracas, para protestar. El portavoz de los manifestantes, William Ojeda, dijo que en lugar de recortar el consumo el presidente Chávez debería "racionar" las "donaciones al exterior y la compra de armas de guerra".
"Ahora resulta que los responsables son los usuarios. La Mesa de la Unidad acompaña el sentimiento del pueblo venezolano, que está siendo maltratado con esta pésima gerencia", señaló.
Por su parte, la dirigente del Comité de Afectados por los Apagones, Aixa López, indicó que el nuevo decreto sobre ahorro "sanciona, criminaliza y penaliza a los venezolanos, que no tenemos culpa de la falta de gerencia y de inversión".
"El gobierno no aplicó un plan de concientización. La mayoría de los venezolanos consume más de 500 kilovatios por hora al mes. ¿Cómo hacemos para rebajar esta factura? Estamos llamando a una gran mesa nacional para que todos juntos enfrentemos esta crisis eléctrica", aseguró.
En Costa Rica, el voto de las mujeres se queda con las mujeres
En un país en el que la representación parlamentaria iguala a la de los países de la Europa nórdica, el voto de las mujeres es capaz de inclinar la balanza electoral.
Según los resultados de una encuesta, la presidenta electa de Costa Rica, la oficialista Laura Chinchilla, recibió los sufragios de un 60% del electorado femenino, frente a un 42% de los votos a su favor marcados por hombres. La socialdemócrata Chinchilla ganó las elecciones del domingo anterior con un 47% de los votos, muy por encima del 25% que obtuvo el segundo candidato, el opositor Ottón Solís.
Chinchilla, que ayer recibió un llamado telefónico de felicitaciones de parte del norteamericano Barack Obama, tendrá su presentación internacional el 23 de febrero, cuando acompañará al presidente saliente Óscar Arias a la cumbre del Grupo de Río, que se celebrará en Cancún, México.
Laura Chinchilla, de candidata circunstancial a presidenta de la continuidad
ÓSCAR RODRÍGUEZ (Periodista costarricense)
De 50 años, casada y con un hijo, Laura Chinchilla Miranda proviene de una familia de clase media y es una ferviente católica. Graduada en ciencias políticas de la Universidad Georgetown, en Washington, fue ministra de Seguridad y diputada. Si no fuera porque Costa Rica proscribió el ejército hace medio siglo, sería el sueño de los ideólogos derechistas.
Calculadora, casi inexpresiva. Sobria en su forma de vestir y en el trato. Cuando el presidente Óscar Arias le propuso ser la candidata del socialdemócrata Partido Liberación Nacional, el más antiguo del país, tardó varias semanas en aceptar.
Ella es la antítesis de Cristina Fernández. Nunca estuvo en sus planes ser la primera mujer presidenta de este pequeño país centroamericano de 4,5 millones de habitantes. Sin embargo, es el rostro ideal para la continuación del actual gobierno, más aún porque ocupaba la primera vicepresidencia.
Dos años atrás, Arias decidió que entregaría el cargo a una mujer, pero no a cualquiera sino a su ungida. Era la jugada ideal para un partido carente de nuevos líderes. Fue una ascensión circunstancial.
La estrategia dio resultado. Chinchilla arrasó a sus dos principales rivales en las elecciones del 7 de febrero al conseguir un 47% de los votos. Pero no tiene mayoría en el Congreso de los Diputados y tendrá que realizar alianzas políticas.
¿Cómo se explica que una política con poco carisma ganara? La razón es la maquinaria propagandística detrás de ella. Millones de dólares de los principales grupos económicos del país apoyaron su campaña. Uno de sus vicepresidentes, Luis Liberman, fue dueño del principal banco privado del país, adquirido hace poco por el grupo canadiense Scotiabank.
Su forma de dirigir el país no será diferente de la de Arias. Seguirán los cambios de corte liberal en una economía ya bastante diversificada y abierta. Muchas transacciones cotidianas se hacen en dólares, pese a que la moneda local es el colón (un dólar equivale a 560 colones).
El reto inmediato, y su caballo de batalla, será la mejora de la seguridad ciudadana. Los robos y muertes violentas crecieron en forma alarmante en una nación acostumbrada a la tranquilidad. Parte de la culpa es de los carteles del narcotráfico colombiano y mexicano. El país es puente para la droga que va hacia el norte. Un ejemplo rápido: tres días antes de las elecciones la policía detuvo a dos muchachos, de 16 y 17 años, acusados de ocho asesinatos por encargo en tres meses.
Luego están los problemas comunes al resto de Latinoamérica: reducir la pobreza del 18% de sus habitantes y combatir la desigualdad económica.
También deberá cumplir compromisos con sus financistas: avanzar en la apertura a la empresa privada de la telefonía celular, internet y los seguros. Ambos eran monopolios estatales hasta que Costa Rica ratificó el TLC con los Estados Unidos.
Del gobierno de Chinchilla no cabe esperar grandes cambios, ni acercamientos bolivarianos; su política será la continuidad, para devolver la quietud a Costa Rica.




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