Boca Unidos falló en los penales y casi termina con las manos vacías

Boca Unidos falló en los penales y casi termina con las manos vacías
El “aurirrojo” sólo pudo igualar 1 a 1 con Instituto. Villanueva abrió la cuenta para el local y empató Damiani, de penal, para la visita que terminó mostrando una mejor imagen. En la primera etapa, Vega le atajó un remate desde los doce pasos a Núñez.

En un campo de juego pesado y complicado por la cantidad de agua que hubo debajo del pasto, Boca Unidos e Instituto no pudieron hacer mucho en favor del espectáculo y terminaron repartiendo puntos al igualar 1 a 1.

El discreto encuentro, válido por la 24ta. fecha de la Primera B Nacional, se disputó ante escasos espectadores que se atrevieron a desafiar las adversas condiciones climáticas.

En ese marco, el juego pasó por mucha entrega, fricciones varias, rechazos para adelante, sin destino cierto, y un festival de pelotas aéreas que que cayeron en una y otra área, buscando un cabezazo salvador o bien un error defensivo.

El “aurirrojo” salió a jugar con su esquema tradicional: 4-4-1-1, mientras que la visita se plantó con un 3-4-3, ya que Canever se adelantaba por izquierda hacia la mitad de la cancha, mientras que Bazán prácticamente actuó como “extremo” por el mismo sector.

En el inicio del partido, Instituto forzó varias pelotas paradas que no pudo aprovechar, porque esta vez el fondo correntino marcó con atención y cuando el balón fue a jurisdicción de Martínez Gullotta, el reemplazante del “Gato” Sessa respondió con gran seguridad de arriba.

De los dos, fue Boca Unidos el que inquietó un poco más el arco adversario. Una combinación entre Frezzotti, Galarza y Baroni, terminó con un peligroso centro del lateral izquierdo que el arquero Vega tapó abajo, llegando por muy poco antes que Raymonda, que ingresaba a la carrera para desviarla.

Luego, Sánchez Paredes, uno de los mejores exponentes del local en la primera mitad, metió un milimétrico pase por elevación al área para Núñez, cuyo frentazo cruzado fue atrapado por el “uno” visitante, otra vez bien ubicado.

Sobre la media hora, Alan Pérez metió un pase que le cayó en los pies a Núñez, que combinó para Galarza, quien fue literalmente llevado por delante por Coronel. El árbitro Luis Alvarez señaló claramente que la infracción fue sobre la línea y cobró penal. Sin embargo, el remate desde los doce pasos fue tapado por el arquero Vega, que le privó de anotar al “Negro” a través de una de sus especialidades.

En el complemento, el “aurirrojo” llegó al gol en la primera aproximación clara al área adversaria. Núñez recibió de un compañero en el borde del área y tocó para el ingreso en diagonal de Villanueva, que paró con la derecha, inclinó su cuerpo y definió con categoría, de zurda contra un palo.

Pero en lugar de manejar el partido y aprovechar el desconcierto del rival, que llegó al compromiso golpeado por la derrota en Córdoba ante Douglas Haig y la eliminación de la Copa Argentina ante Deportivo Merlo, Boca Unidos le sirvió en bandeja el empate. Innecesario agarrón de Manchot en el área a Burzio -de espaldas al arco- tras un centro frontal y penal que el capitán Damiani cambió por gol.

La igualdad motivó a la “gloria”, que se agrandó, mientras que en contrapartida, Boca Unidos se nubló en ataque y comenzó a mostrar fisuras a la hora de defender.

Inclusive, los cambios le dieron mayores frutos a Frank Kudelka que a Claudio Ubeda. El entrenador cordobés dio en la tecla con el ingreso de Soda por el intrascendente Martínez, ya que el punta le cambió la cara a la ofensiva visitante, haciendo gala de gran velocidad y explosión.

La única llegada de Boca Unidos tras la igualdad fue un remate de media distancia de Perujo, que se fue desviado; mientras que Instituto contó con un disparo cruzado de Soda que se fue muy cerca del vertical derecho, un zurdazo de Burzio que devolvió el palo izquierdo y un derechazo del delantero que ingresó en el complemento, que Martínez Gullotta alcanzó a desviar.

Es así que el visitante terminó dando una mejor imagen que un conjunto local al que se lo vio abatido e impotente. Claro que la historia podía ser distinta si aprovechaba el penal a favor y no regalaba el que terminó con el empate de Instituto.

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