Boca Unidos escribió su propio final antes del mismo epílogo

Boca Unidos escribió su propio final antes del mismo epílogo

El elenco correntino sucumbió en Santa Fe y allí quedaron sus aspiraciones de llegar a la máxima categoría. Un equipo arrollador en la 1ª parte del torneo, pero que perdió el rumbo en la 2ª.

Se perdió una gran oportunidad. Ese podría ser el análisis más lógico para Boca Unidos en el final de una campaña en la que fue de mayor a menor. Reprochar sería injusto, pero sí sería lógico ahondar en el por que del no haber llegado al objetivo.

Desde el vamos se armó un equipo, sobre la base de un equipo, es decir, no se incorporó en demasía porque la prioridad era el estadio. Luego surgió una reestructuración del torneo de la B Nacional que abría una inmejorable chance de llegar a Primera División, entonces se salió a buscar “lo que había” en el mercado para reforzar al plantel.

La cabeza futbolística del proyecto era Carlos Trullet, ese mismo hombre que le cambió la imagen a aquel equipo que llegó casi al final de una temporada penando con Claudio Úbeda como entrenador.

El santafesino, con los elementos que tenía a mano, puso en cancha un equipo que desde el primer partido, aunque fuera con derrota 1-0 ante Argentinos Juniors, se mostraba competitivo.

Así comenzó a gestarse el sueño, porque Boca Unidos era, de local o visitante, un equipo de temer que fundamentaba su fútbol en el orden, con volumen de juego en el medio, pero con pobre poder ofensivo.

El resultado fue claro: sobre 30 puntos en juego en la primera parte, el Aurirrojo sacó 18 para codearse con los punteros de la zona A.

Esa misma efectividad en los resultados, marcaba una alerta: Boca Unidos anotó solo 9 goles en 10 partidos, y en un solo cotejo pudo marcar tres tantos; en uno solo otros dos, y en otros tantos solo ganando por la mínima diferencia. Y la efectividad estaba en el fondo, ya que solo cuatro veces la red del equipo correntino se sacudió. Pero los resultados eran positivos, en la tabla y con los puntos logrados. Entonces pocos pensaban que esa pobreza en el arco de enfrente sería el “puntal” de un final sin ascenso.

La etapa final de competencia marcó el final anticipado. El conjunto de Trullet ya no tenía una muralla inviolable en el fondo, y seguía siendo un equipo poco efectivo. Esto comenzó entonces a traducirse en números.

La segunda parte de competencia, donde había que afianzar lo hecho en el inicio, Boca Unidos cerró una pobre campaña. Sobre 30 puntos en juego la cosecha bajó a solo 9 unidades y el hecho de haber llegado al final del torneo con chances de ascenso fue casi una proeza. El Aurirrojo mantuvo la pobre efectividad en el arco rival habiendo marcando nuevamente 9 goles en 10 cotejos, pero la diferencia estuvo en que el equipo de Trullet ya no daba seguridad en l última línea y recibió en 10 partidos 16 tantos en contra. Entonces, el final de Boca Unidos en el torneo de la B Nacional, que lo tuvo como protagonista, se escribió en forma anticipada, pero se tapó con una primera parte de competencia en la que los puntos mandaban y daban oxígeno, pero se fue diluyendo y ahogando por falencias que ya se marcaron el comienzo del certamen. No es tiempo de reproches para este plantel y cuerpo técnico, pero claro está que se trazó un objetivo y no se cumplió, se dio rienda suelta a un sueño que no se hizo realidad, y ahora habrá que comenzar a delinear ya un proyecto de ascenso con cimientos.

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