Con la premisa de volver al triunfo, el DT paró ayer el equipo para el domingo con Merlo. Flores, en la defensa; Frezzotti y Raymonda, en el mediocampo, vuelven al once inicial.
En ese marco, en la jornada de ayer el técnico Claudio Úbeda dispuso un ensayo formal de fútbol en el que paró el once inicial con el que saldrá al reducto de Huracán Corrientes, desde las 18 de la jornada dominical y por la 22ª fecha de la B Nacional.
Como se presumía, serán tres las variantes que introducirá el Sifón en el equipo en comparación con los once que una semana atrás cayeron en Rosario.
En defensa habrá una variante con el ingreso de Franco Flores ocupando el lateral derecho en lugar del suspendido Oscar Gómez. En el terreno medio en tanto, Diego Sánchez Paredes y Guillermo Israilevich dejarán el equipo para los retornos de Alejandro Frezzotti y Santiago Raymonda.
El primero hará las veces de doble cinco junto a Marcelo Quinteros, en tanto que Raymonda pasará a ocupar el lugar de enlace para que Germán Strillevsky vaya al sector derecho del terreno medio.
Con ese panorama, y según lo visto en la práctica matinal de ayer, Boca Unidos formará con Gastón Sessa; Flores, Alejandro Manchot, Álan Pérez y Leonardo Baroni; Strillevsky, Quinteros, Frezzotti y Víctor Galarza; Raymonda; Cristian Núñez.
El plantel correntino realizó ayer una sesión de fútbol por algo más de 45 minutos en el predio “Leoncio Benítez” del barrio 17 de Agosto.
En la jornada de hoy en tanto, los dirigidos por Úbeda volverán a moverse en horario matinal, al igual que mañana, para luego quedar ya concentrados para el cotejo con el Charro.
Con solo 20 puntos en su haber, Boca Unidos marcha penúltimo producto de 5 victorias, igual número de empates y 11 derrotas. El arranque prometedor en la segunda parte del certamen, se cortó de forma abrupta con las dos últimas derrotas con Gimnasia La Plata y Rosario Central. Ahora, el Aurirrojo deberá buscar el despegue definitivo con la intención de sumar la mayor cantidad de puntos para el próximo certamen y para no tener que lidiar con los promedios.
Claro está que los sueños de ascenso, o al menos de igualar la gran campaña obtenida el pasado torneo, ya son objetivos algo lejanos.

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