Tomás BulatNuevamente la crisis internacional no afecta directamente a la economía Argentina. El precio de sus bienes exportables, sea soja u oro, han seguido subiendo. Los impactos de los problemas de deuda europeos y de la nula recuperación de los EE.UU. parecen no afectar aún a China o a India, pero hay que reconocer que ante espíritus sensibles, los nervios suben un poco.
Las certezas políticas que se han incrementado luego de las elección primarias del 14 de agosto, que ya comentamos anteriormente en El Cronista, está teniendo sus esperadas consecuencias. Más de lo mismo, claro que no solo del gobierno, sino que también del mercado y de muchos particulares. El gobierno va a seguir haciendo lo que hizo hasta ahora, quizás profundizándolo y los mercados y la gente, también.
Así el gobierno va a ir en busca de donde poder obtener más recursos ante la doble caída. Por un lado del superávit fiscal, que en julio cayó un 66% en relación al mismo mes del año pasado y que presentó un déficit financiero de 3.300 millones y por otro de la reducción del superávit comercial, con una caída del 22% en julio, que ya se refleja en las reservas del BCRA que están por debajo de los 50.000 millones. Reservas que aun son muchas para el tamaño del mercado cambiario, pero menos que antes.
Los grandes ganadores de la economía internacional y que tienen rentas extraordinarias van a ser los próximos destinatarios de nuevas restricciones e impuestos. Es posible que las empresas mineras, que tienen retenciones bajas para el promedio del país y aparte gozan con el derecho de no liquidar divisas en la argentina obligatoriamente, sean de las primeras en ser evaluadas.
Es muy probable que el gobierno avance en esta línea. Basta solo con leer a economistas afines al gobierno y con la profundización del modelo. Es probable también que no lo haga hasta después de las elecciones, y por lo tanto los agentes económicos se anticipan a lo que probablemente vaya a suceder.
En lo que sucedió el viernes no peso tanto la incertidumbre reinante sobre los mercados internacionales, sino que pesaron mucho más las certezas locales. Se tomaron posiciones defensivas y el dólar, en nuestra sociedad, lo es por excelencia.
La aparición en el mercado del tipo de cambio desdoblado va cobrando forma. Esto ya se ve con el dólar blue que ha llegado a valer 4,43 el viernes cuando el BCRA tuvo que salir a enfriar el dólar y que se vio fortalecido por la fuerte sensación que el dólar esta barato. Mas si se tiene en cuenta que el Real se devaluó casi un 8% en el último mes.
La economía Argentina tiene resto todavía, pero los márgenes son más estrechos. Y el principal problema es que de continuar con esta política, los desequilibrios serán cada vez mayores y no menores.
En apariencia se firmo la paz económica. La reunión con empresarios en Tecnópolis y la presentación del programa agropecuario 2020 así parecen mostrarlo. La realidad es que todos, gobierno y mercados, se preparan para después del 23 de octubre.

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