Bélgica "celebra" un récord indeseable

Se convirtió en el país del mundo que más tiempo ha estado sin gobierno: 249 días

BRUSELAS.- Primero fue la "huelga del sexo" para forzar a los políticos belgas a formar un gobierno, tras ocho meses sin un gabinete estable. Después, una protesta que juntó a 40.000 manifestantes y que llevó el nombre de "Vergüenza" para reclamar un Ejecutivo.

Ayer, con el lema Revolución de las Papas Fritas, miles de jóvenes volvieron a movilizarse en Bélgica para "celebrar" con humor que el país batió el récord mundial de 249 días sin gobierno, que hasta el momento poseía Irak, y pedir el fin de la crisis política.

"Hemos visto lo que ha pasado en Túnez y Egipto. Aquí también tratamos de promover una revolución positiva, por eso hemos escogido las papas, que son el símbolo de la unidad belga y uno de los íconos gastronómicos del país", declaró Kliment Kostadinov, de 24 años, uno de los promotores de la jornada de ayer.

"Por fin campeones mundiales", tituló con ironía el diario De Standaard, uno de los más serios de Bélgica.

La crisis que ya lleva 249 días, y que es todo un récord en Europa y en el mundo, enfrenta a los líderes de seis millones de flamencos (de habla holandesa) con los de los 4,5 millones de valones (francoparlantes).

Ayer, ambos grupos lingüísticos se unieron para pedir la formación de un gobierno.

"Las cosas han ido demasiado lejos y nadie entiende por qué Bélgica está paralizada. Este récord es una vergüenza; los políticos deben llegar a un acuerdo", dijo Marine Tholomé, una estudiante de 19 años.

Las manifestaciones de hartazgo con la clase política se producen después de que el rey Alberto II prolongara ayer el mandato del ministro de Finanzas interino, Didier Reynders, hasta el 1° de marzo para tratar de lograr un acuerdo entre las formaciones políticas.

Luego de las elecciones generales del 13 de junio, los principales partidos belgas iniciaron negociaciones para impulsar la mayor reforma constitucional en décadas, a fin de mantener felices a los dos grupos lingüísticos, pero como sus intereses son opuestos se estancan a cada momento.

La región de Flandes, de mayor prosperidad, quiere tanta autonomía como sea posible, mientras que Valonia quiere asegurar la unidad nacional para garantizar más solidez financiera.

Discrepancias y caída

La caída del gobierno en Bélgica se produjo en abril del año pasado, debido a la retirada del partido liberal flamenco Open VLD de la coalición gubernamental por discrepancias insalvables sobre el régimen lingüístico en la periferia de Bruselas.

El entonces primer ministro, el democristiano flamenco Yves Leterme, presentó su dimisión al rey, que convocó a elecciones anticipadas para junio del año pasado.

En esos comicios, ninguna formación consiguió una mayoría suficiente para gobernar en solitario, como es habitual en Bélgica.

Desde entonces, tampoco se alcanzó un acuerdo para la formación de un nuevo gobierno, por lo que el país continúa dirigido por un gobierno provisional, que debido a sus competencias limitadas no ha podido avanzar en un amplio número de cuestiones de interés nacional.

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