La lucha del Sindicato Obrero de la Industria del Pescado (SOIP) para que avance la registración laboral y se termine la explotación dentro de los eslabones de la cadena productiva de la pesca marplatense sumó en la semana un nuevo actor protagónico. Cansados de hablar con el secretario de la Producción, Horacio Tettamanti, los trabajadores piden que el intendente Gustavo Pulti se ponga al frente del reclamo. Hubo una protesta en las puertas de la Municipalidad.
Junto con integrantes de la Comisión Directiva y algunos delegados marcharon y protestaron un grupo de trabajadores que mantiene paralizadas las plantas frigoríficas de Cafiero y Polio, propiedad de Francisco Romano a través de la firma Fishone y la de Frigosur, propiedad de Carlos Aicega.
En la planta de Cafiero y Polio trabajan cerca de 35 operarios, siete peones y el resto mujeres envasadoras, quienes se han autosecuestrado en los vestuarios y comedor de la planta, en reclamo para que Romano los incorpore bajo relación de dependencia en convenio colectivo.
Romano, ex funcionario de pesca de la Provincia de Buenos Aires, procesa la materia prima que aportan las bodegas de sus buques “Don Gaetano”, “Mar del Chubut” y el congelador “Gustavo R” en otras plantas, pero termina el proceso previo al congelado en Cafiero y Polio.
La otra mitad de trabajadores continuaba dentro del frigorífico con la esperanza de recibir buenas noticias. “Estas compañeras ya no aguantaban más la situación de estar lejos de sus hijos, de su familia. Si Mar del Plata es una ciudad inclusiva y para todos, como dice el Intendente, estas cosas se tienen que terminar”, sentenció Ledesma.
En ese sentido la dirigente remarcó que estaban frente al municipio “pidiendo que Pulti se ponga al frente de este conflicto social porque pasan los días y no tenemos soluciones”, dijo Cristina Ledesma en la puerta del municipio. “No nos iremos hasta que nos reciba”.
“Estamos cansados de hablar con Tettamanti (Horacio, secretario de la Producción) y con Theiler (Carlos, director coordinador de la misma área). Necesitamos que interceda para que la Subsecretaría de Pesca apure las sanciones que le corresponden y le quiten el cupo de pescado que recibe”, se quejaba la Secretaria General.
Hace dos semanas que los obreros que trabajan dentro de la planta de Romano mantienen bloqueado el circuito productivo, sin que esto pareciera afectar al empresario. “Romano parece que es intocable, nadie puede hacer que entre en razones cuando es un claro ejemplo de explotación laboral. Hace lo que quiere con los compañeros”, lamentó Ledesma.
En el grupo de manifestantes también había representantes de la carpa instalada al pie de la planta Frigosur, en Brumana y 12 de Octubre.
Son 40 obreros que si bien no trabajan dentro del frigorífico, sino en una pseudocooperativa que procesa para Frigosur, fueron a reclamarle a su dueño, Carlos Aicega, por la relación laboral bajo convenio.
En este caso la Municipalidad ha quedado presa de las ambivalencias del empresario. Sobre el fin de semana pasado Carlos Theiler confió en la palabra de Aicega y avisó al SOIP que la registración era un hecho. A las pocas horas, tuvo que desdecirse. El empresario había cambiado de opinión.
“Fue una jugada para tratar de sacar pescado del frigorífico. Pensó que levantábamos la carpa con esa sola promesa, pero no nos moveremos hasta que se firmen todos los papeles”, aseguró Ramón Pérez, uno de los delegados de los manifestantes.
El SOIP le llevó la papa caliente al Intendente Municipal. Se descuenta que el Jefe Comunal despedirá a los dirigentes y trabajadores con muchas promesas. Habrá que ver ahora qué grado de efectividad tienen en la realidad



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