Binner salió a acusar al radicalismo de realizar una "campaña sucia

Hermes Binner volvió ayer a dar otra elocuente muestra de que está metido de lleno en la campaña electoral del Frente Progresista. Esta vez el gobernador santafesino dejó a un lado sus habituales...

Hermes Binner volvió ayer a dar otra elocuente muestra de que está metido de lleno en la campaña electoral del Frente Progresista. Esta vez el gobernador santafesino dejó a un lado sus habituales dardos contra su compañero socialista Rubén Giustiniani y la emprendió contra los dirigentes del radicalismo: en un mismo mensaje cruzó duro al intendente de la capital provincial, Mario Barletta, y al diputado Darío Boscarol.

   El legislador sufrió el reproche del mandatario por haber acusado a la Casa Gris de utilizar subsidios a favor de la campaña de su delfín, Antonio Bonfatti. Barletta, en tanto, recibió una reprimenda por su pedido de “calma” a los socialistas (por la dura interna que sostienen). “Es él quien está nervioso”, le devolvió el gobernador.

   “Es grave la acusación (de Boscarol respecto a la presunta utilización de recursos del Estado santafesino en la campaña del candidato oficialista), porque si hay un decreto que firmé el primer día de gobierno fue para eliminar los subsidios”, salió a responder Binner luego de presidir en la Casa Gris el acto protocolar que inició los cursos de capacitación para las autoridades electorales.

   El titular del Ejecutivo le reclamó al diputado radical del Frente Progresista que formalice su denuncia en la Justicia si tiene prueba de sus afirmaciones, al tiempo que sentenció enfático: “No entregamos un solo subsidio en nuestra gestión; cuando había en el presupuesto una partida asignada a subsidios del gobernador, todo eso se destinó a la construcción del Hospital Iturraspe.

   “Hacer una acusación así me parece que constituye un error”, remarcó el mandatario, para quien todo responde a “una campaña sucia” por parte de “la gente que ensucia o tira abajo nuestros carteles” de publicidad con las fotos del gobernador acompañado a Bonfatti y los candidatos del oficialismo con vistas a las primarias del 22 de mayo.

   Binner también disparó munición gruesa contra Barletta (precandidato a gobernador de la UCR en el Frente Progresista), a quien le recriminó: “No nos tiene que pedir calma (a los socialistas), porque yo al que veo muy nervioso es a Barletta”. La embestida no terminó ahí: “La verdad, no le creo”, dijo sobre la afirmación del radical respecto de que lo quiere ver presidente a Binner.

   Quizá influenciado por su reciente presencia en la carrera del TC 2000, donde el domingo se dejaron ver en el callejero de Santa Fe entre buzos antiflama y curvilíneas promotoras tanto Binner como Bonfatti y Barletta, entre muchos candidatos frentistas y del PJ, el gobernador le pidió risueñamente al alcalde santafesino que “baje un cambio” y “no utilice mi figura para su candidatura”. “Cada uno es artífice de su propio destino y a nosotros jamás nos van a encontrar tapando el afiche de otro o cruzándole alguna inscripción, nunca”, subrayó.

   “Pero bueno —fingió resignación Binner— él (por Barletta) cree que está bien utilizar mi figura para su candidatura, y no es que me moleste, pero creo que es éticamente incorrecto. Si lo quiere hacer que lo haga, la gente sabe quién se vale de otras cosas, porque eso es un arma de doble filo, una contradicción que no puede superar y el problema es de él no mío”, concluyó filoso el gobernador.

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