Luego del cimbronazo que produjo el confuso panorama que se cierne en la provincia ante la decisión de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner de adelantar las elecciones legislativas nacionales al último domingo de junio, la Casa Gris retomó la iniciativa y evaluó durante el fin de semana una inminente convocatoria a los partidos políticos santafesinos para consensuar el cronograma electoral.
Lo cierto es que mientras el gobernador Hermes Binner instruyó a los funcionarios de la cartera política —según deslizó ayer un encumbrado vocero a este diario— que se convoque a una ronda de consultas a los partidos políticos para evaluar el nuevo escenario electoral, los pronunciamientos de las distintas agrupaciones no se hicieron esperar.
"No hay antecedentes de que se cambie el cronograma electoral sin diálogo con los partidos políticos y sin siquiera consultar a los distintos miembros del gabinete o a los gobernadores", sostuvo el comité La Capital del ARI.
Implicancias jurídicas. Las principales agrupaciones políticas pusieron manos a la obra el fin de semana para analizar las implicancias jurídicas y políticas del nuevo escenario provincial.
Incluso el presidente del Tribunal Electoral, Avelino Lago, dedicó varias horas del sábado y el domingo a estudiar el impacto que la iniciativa presidencial de adelantar los comicios parlamentarios generará en el cronograma dispuesto por el decreto provincial 157, rubricado por el gobernador Binner a mediados del mes pasado.
Cuando el informe que se encuentra elaborando la autoridad electoral de la provincia esté listo, el gobierno santafesino lo tomará como base para sentarse a considerar con todo el arco político una salida del laberinto que ha dibujado en la provincia el nuevo escenario comicial.


Comentá la nota