“Vine a agradecer”. Así explicó Sergio Massa su llegada a Bahía Blanca, donde celebró anoche el triunfo electoral con una cena para 2.000 personas en el salón Borlenghi de Empleados de Comercio.
“Yo le deseo la mejor de la suerte, porque su suerte es la de Bahía. Pero le diría que mire lo que pasó con su hermano en Villarino. La gente también valora mucho a los políticos que defienden sus convicciones”, resaltó.
Massa también le dejó un mensaje a Héctor Gay, por sobre quien los rumores crecen ante el posible acercamiento de De Narváez a Scioli. “Espero que Gay cumpla con el compromiso asumido ante los bahienses. Ojalá que el acuerdo entre Scioli y De Narváez no lo lleve a votar cosas que durante años denostó como periodista”.
Antes de salir del hotel Land Plaza, donde está alojado, se reunió con Lorena Zennaro, viuda de Ricardo Pelayes, el empleado del corralón Lacimén, asesinado de un disparo en la cabeza en 2009, por un ladrón que entró a robar al comercio bajo los efectos de la droga. En el encuentro, la mujer sólo le pidió que luche por la inseguridad.
Por último, el ex presidente de Tigre se animó a tirar un pálpito futbolístico: “Para que se salve Olimpo tiene que jugar Trombetta (ex defensor del “Matador”). Si lo pone mañana, les aseguro que hace un gol de tiro libre”, pronosticó.
“DAMASITO ES UN CRACK”
El intendente de Tigre hizo un párrafo aparte para agradecer a Dámaso Larraburu, quien “fundó” el Frente Renovador en Bahía. “Es un tipo que juega con generosidad, tiene la capacidad de desprenderse y mirar al futuro. Damasito es un crack”, afirmó.
Massa también resaltó la tarea de Verónica Couly: “Ojalá que ‘Vero’ entre. Para mí sería muy importante, trabaja muy bien. Desde el primer día, siempre fue muy consecuente con nuestro bloque. Si no llega a entrar, igual tiene asegurado un lugar dentro de nuestro equipo de trabajo”, resaltó.



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