A días de su visita a nuestra provincia, el reconocido economista, científico social y asesor internacional, opinó sobre la coyuntura local y global. En este contexto, aseguró que el Chaco “es una región de esperanza”.
En esa línea observó que en países tan ricos como Argentina, con numerosas posibilidades en todos los campos productivos, materias primas estratégicas, índices de producción agropecuaria casi ilimitados y fuentes de energía barata, “la pobreza tiene que ver con las políticas económicas malintencionadas aplicadas en nuestro país primero por la dictadura militar genocida y después por las que en los años ´90 desarmaron la Nación llevando a la pobreza al 58 por ciento de la población”.
Al marcar un contrapunto histórico, el científico señaló al 2003 como un año de inflexión: “Todo empezó a ser diferente, las políticas sociales ahora son de primera jerarquía y los resultados están a la vista”, sostuvo. Así, graficó tal afirmación con el reciente informe del Banco Mundial donde Argentina figura como el país donde más creció la clase media en América Latina en los últimos ocho años, seguida por Brasil y Uruguay.
“Los tres países aplican un modelo económico de inclusión con fuerte apoyo a la pequeña y mediana empresa, énfasis en el trabajo para la juventud, con créditos para todos, con una fuerte inversión en salud y educación, un modelo que capacita y empodera a la población en su conjunto”, resaltó.
“Un liderazgo de primera calidad”.
“Tomar contacto en el Chaco fue siempre tomar contacto con una de las regiones más pobres y postergadas del país. Pero hoy eso está cambiando y es una región de esperanza”, observó el experto al abordar las transformaciones que tienen lugar a partir de la aplicación de políticas inclusivas a largo plazo.
En este sentido, analizó que el gobernador Jorge Capitanich “lleva adelante un liderazgo de primera calidad, es muy calificado y capaz; pero por sobre todo está poniendo esas capacidades al servicio de un proyecto de inclusión social absoluta, y produce cambios muy importantes en la realidad de la provincia”. “Lo que está haciendo Capitanich es una muestra más de lo que sostengo en mis libros, que la pobreza se puede derrotar”, concluyó.
Delito y el camino opuesto.
Frente a la tesis circulante que propone “mano dura” para paliar los episodios delictivos, Kliksberg propone “el camino opuesto”. Así, enfatiza la necesidad de masificar las oportunidades destinadas a que los jóvenes de bajos ingresos logren capacitarse, estudiar y trabajar. “Cuanto más chicos completen la escuela secundaria en América Latina vamos a tener menos delitos”, afirmó.
Es que para el economista, “impedir que los chicos deserten de la escuela dándole todas las oportunidades es pura ética y también pura economía, ya que los potenciamos como personas productivas y es también favorecer a la seguridad ciudadana, es ganar para todos”.
Crisis mundial.
Kliksberg llama la atención ante la notable persistencia de los países europeos en crisis, como Irlanda, España, Grecia o Italia, por aplicar las fracasadas políticas neoliberales ortodoxas. “Se siguen aplicando porque favorecen al 1 por ciento más rico del planeta. Actualmente ese 1 por ciento es el propietario del 43 por ciento de toda la riqueza del planeta”, puntualizó.
Asimismo, explicó que dichas políticas “no son sostenibles sino se legitiman en los medios masivos y a través de la presentación de supuestas investigaciones”. “Es tratar de inventar coartadas para justificar políticas que han sido condenadas por la misma realidad”, insistió.
Amplia trayectoria.
Bernardo Kliksberg es doctor en Ciencias Económicas, doctor en Ciencias Administrativas, licenciado en Sociología, licenciado en Administración y contador Público. Su aporte fue fundamental para la renovación del pensamiento económico, la acción pública y empresarial, la cooperación internacional, y la formación superior en diversas áreas claves para el desarrollo como la lucha contra la pobreza, la responsabilidad social corporativa, la gerencia social, la reforma del Estado, la alta gerencia, el emprendedurismo social, el fortalecimiento del voluntariado y la Etica del Desarrollo.
Le fue otorgada la Medalla de Oro de la Universidad de Buenos Aires (UBA), y por dos veces su Diploma de Honor. Es autor de 55 obras y centenares de trabajos sobre diversas áreas del desarrollo, educación, salud pública, responsabilidad social empresarial, alta gerencia, capital social, lucha contra la pobreza, gestión pública, ética y economía, que son extensamente utilizadas internacionalmente.

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