El titular del CUCAIJUY, Jorge Berón, en conferencia de prensa, realizada en la mañana de ayer, señaló que el tráfico de órganos en nuestro país es inexistente puesto que por ley “está prohibido que el donante vivo no esté emparentado con el receptor”.
Por otra parte, durante la entrevista ofrecida a los medios locales, Berón destacó que es “la primera ablación que se realiza en este nuevo hospital” y subrayó la importancia de la ablación múltiple realizada el pasado sábado por la noche, ya que la misma reaviva la esperanza de que cada vez sean más las personas que decidan donar los órganos de un ser querido, como fue el caso del niño de 5 años fallecido por muerte encefálica, ya que “la familia en pleno dolor ha tenido la suficiente claridad como para decidir la donación de órganos para salvar la vida de otros niños”.
“No hay ninguna forma de ayudar a esta gente que es cautiva de la comunidad, ni con dinero, ni influencias, ni con el tráfico de influencias” –y agregó- “porque la inmunidad de una persona no puede cambiarse porque hubo dinero de por medio o una preferencia de alguna persona influyente”, expresó el titular del CUCAIJUY.
Por su parte, el director del Hospital de Niños “Héctor Quintana”, Adolfo Pereira Rozas, expuso que “hay toda una cadena” de pasos previos a una posible ablación: los cuales inician con la detección del potencial donante, infiriendo que la patología del paciente no tiene solución pasando a ser un potencial donante; hablar con los familiares del potencial donante, interiorizándolos sobre la importancia de la misma efectuado por personal del CUCAIJUY; y, finalmente, mantener en condiciones el cuerpo hasta el momento de la ablación.
Federico Alem, médico encargado de la detección y mantenimiento del cuerpo del pequeño donante, manifestó que “fue una experiencia nueva y que deja una enseñanza de vida” – y añadió- “creo que nada de lo que pasó hubiese sido posible si la familia no tomaba la decisión que tomó, con todo el dolor de la perdida del pequeño, lo cual es lo más destacable de esta operativa”.
Además, mencionó que de acuerdo a la “ley del donante presunto” consiste en que sea el paciente quien decida su voluntad de ser donante y que la familia sólo respete la dicha voluntad de la persona en vida. Aunque en el caso de los menores, siguen siendo los padres quienes deciden la donación de órganos. “Lo importante es discutir al respeto con tranquilidad, fuera del momento del duelo y dolor por la que pasa la familia”, dijo.
Finalmente, la doctora Luciana Cejas comentó que los órganos estaban destinados para una niña en el Garran, quien esperaba desde hacía 6 meses con ayuda artificial de soporte cardiaco y a un niño en el Favaloro, que esperaba su segundo trasplante. “Sabemos que las cirugías han sido exitosas, pero hay un tiempo de espera”, concluyó la profesional.
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