La centroizquierda y disidentes del partido del premier quieren un gobierno de emergencia.
En los ambientes políticos se asegura que los diputados “berluscones” disidentes se están organizando y le votarán en contra en el momento oportuno, para facilitar el nacimiento de un gobierno de emergencia nacional bajo la tutela del presidente Giorgio Napolitano, en quien el 85% de los italianos deposita su confianza.
Mañana los diputados deben votar una ley de rendición de cuentas del presupuesto 2010 y se prepara la siguiente maniobra: opositores y disidentes se abstendrán, permitiendo la sanción de una norma institucional importante. Pero la masiva abstención pondría de relieve cuántos son los votos reales de sustento que tiene Berlusconi.
El líder de la oposición de centroizquierda, Pier Luigi Bersani, anunció que con otros partidos de “sinistra” y de centro, presentarán un voto de desconfianza para hacer caer al gobierno .
Los disidentes del partido de Berlusconi, que sostienen que el tiempo del capo “se ha terminado”, creen que recibirán el refuerzo de parlamentarios “berluscones” que se mantienen en las sombras pero apoyan la creación de un gobierno de emergencia nacional, que podría ser encabezado por el prestigioso economista Mario Monti, ex comisario en la Unión Europea. Los parlamentarios quieren evitar elecciones generales anticipadas .
Si hoy y mañana los mercados demostraran que crece la desconfianza en Italia y Berlusconi, sobre todo con el aumento de las tasas, que están creando un gran daño a las finanzas nacionales, el premier quedará totalmente acorralado.
El Fondo Monetario y la Unión Europea han puesto bajo vigilancia a Italia desde la semana pasada y llegarán inspectores para seguir de cerca las medidas que deben demostrar que Italia puede afrontar el pago de su deuda de 1,9 billones de euros, el 120% del PBI.


Comentá la nota