Berlusconi enfrenta con firmeza el intenso ataque de la oposición a causa del escándalo sexual que involucra al premier.
“He reaccionado ante una agresión y no huyo ni dimito”, afirmó Berlusconi en una intervención telefónica, en directo, en un congreso de su partido, Pueblo de la Libertad (PDL), en Milán, donde calificó la situación creada de “grave y paradójica”.
El dirigente conservador, de 74 años, está siendo investigado por la fiscalía de Milán por concusión y por incitación a la prostitución de menores en el llamado caso Ruby B., la marroquí con la que supuestamente mantuvo relaciones sexuales cuando era menor de edad.
Ante los militantes del PDL de Milán Berlusconi acusó a los fiscales milaneses de haberle espiado y se preguntó “si es normal en una normal democracia” que el presidente del Gobierno sea sometido a escuchas telefónicas “que no fueron hechas tras una noticia de delito, sino para construir una noticia de delito”.
El jefe del Gobierno atacó también a su ex aliado y actual presidente de la Cámara de Diputado, Gianfranco Fini, al que acusó de participar en un “proyecto subversivo” para acabar con su carrera.
Según Berlusconi, desde 2008 a 2010 Fini rechazó todas las reformas posibles de la justicia prevista por el Ejecutivo, a partir de la ley sobre las interceptaciones telefónicas y después preparó y puso en marcha la escisión en el partido para colocarle en minoría y obligarle a dimitir. “Pero el proyecto subversivo falló y en ese punto se puso en macha esta operación judicial”, agregó Berlusconi.
Fini, desde la sureña Reggio Calabria, contestó que no quiere “ensañarse” con Berlusconi, pero que “el buen nombre de Italia desde hace varios meses está sometido a duras críticas por los comportamientos de quien la representa”.
El presidente de la Cámara de Diputados dijo también que quien ha ganado las elecciones, es decir Berlusconi, “no puede estar por encima de las leyes” y agregó que la presunción de inocencia “no puede confundirse con la presunción de impunidad”.
La oposición, empezando por el líder del Partido Demócrata, Pierluigi Bersani, y el anterior dirigente, Walter Veltroni, pidió ayer de nuevo su dimisión. Veltroni le pidió que “una vez por todas piense en el país, que está herido” y renuncie. Por su parte Bersani agregó que lo mejor es convocar elecciones generales anticipadas.
Mientras tanto, los diario italianos siguen publicando ayer entrevistas con las prostitutas de lujo que acudieron a las supuestas fiestas-bacanales de Berlusconi en su villa de Milán.
Entre esas últimas se encuentra Marysthelle García Polanco, dominicana de 25 años, que participó en el programa televisivo “Colorado Cafe”, de un canal de Berlusconi, y que en declaraciones a “Repubblica”, afirma que mantuvo relaciones sexuales con el primer ministro, pero jamás cobró.
“Jamás me pagó (por las relaciones). Sí me ayudó en algunas necesidades, como las visitas médicas a mi hija de cinco años y también a encontrar un trabajo en televisión”, aseguró la dominicana, que considera al primer ministro un hombre “elegante, generoso y brillante”.

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