Berlusconi fue condenado a pagar 560 millones de euros a un antiguo socio

El premier italiano había intentado reformar el código civil la semana pasada para evitar ser sentenciado, pero la jugada le salió mal.

Fininvest, el grupo empresarial de Silvio Berlusconi, fue condenado a pagar 560 millones de euros a las Compañías Industriales Reunidas (CIR) –la sociedad propietaria de La Repubblica– por los “daños y perjuicios” causados en la adquisición de la editorial Mondadori, propiedad del presidente del Consejo de Ministros de Italia.

El 3 de octubre de 2009, en una sentencia de primer grado, el tribunal de Milán había sancionado a la empresa del premier a pagar una indemnización de 750 millones de euros a CIR. Ayer, los jueces de la Segunda Sección Civil de la Corte de Apelación decidieron hacerle un “descuento” de 190 millones debido a la crisis económica. La sentencia es “inmediatamente ejecutiva” y el jefe de gobierno deberá desembolsar el dinero enseguida.

La semana pasada, la polémica inundó la península cuando, mientras el gobierno pedía sacrificios para que Italia no termine como Grecia, Il Cavaliere quiso colar en el ajuste, diseñado para ahorrar 47 mil millones de euros en cuatro años, una reforma al Código Civil que podría haber favorecido a su holding en la ya histórica puja con Carlo De Benedettis, titular de CIR y enemigo íntimo de Berlusconi.

El nuevo artículo, escondido entre podas de sueldos, despidos de maestros y otras medidas monitoreadas por la Unión Europea, incluía dos apartados que obligaban al juez a suspender “cautelarmente” la ejecución de la sanción económica que superara los 10 millones de euros en primer grado y los 20 millones de euros en segundo. El premier tuvo que retirar el apéndice del artículo 37 –según sus detractores, la enésima norma ad personam– después de que la oposición lo denunciara y los miembros del gabinete se lavaran las manos diciendo desconocer la medida.

La enemistad entre Berlusconi y De Benedettis se remonta a

1990 cuando ambos, entonces

accionistas de Mondadori, iniciaron acciones legales para ver quién se quedaba con la cuota de la familia Formenton, también copropietaria de la empresa.

El Tribunal decidió que el acuerdo entre De Benedettis y Formenton precedía al alcanzado con Berlusconi. El grupo del premier apeló la sentencia y, en 1991, un juzgado de Roma le dio la razón.

El caso pasó a mayores cuando fue reabierto, esta vez por vía penal, para indagar si habían existido irregularidades en el proceso. En 2007, el ex abogado y mano derecha del premier, Cesare Previti, fue condenado por la Corte Suprema a un año y seis meses de cárcel por haber sobornado a uno de los jueces que falló a favor del Cavaliere, quien salió indemne.

“La sentencia representa el enésimo escandaloso episodio de una agresión exagerada que ya lleva años contra mi padre, con todos los medios y en todos los frentes, incluidos el empresarial y el económico”, dijo ayer, enfurecida, Marina, presidenta de Fininvest y Mondadori, y primogénita de Berlusconi. A mediados de junio, mientras participaba del funeral de un amigo, Berlusconi había sido filmado exteriorizando sus miedos: “¿De dónde saco la plata si los jueces me condenan?”, decía el premier, buscando, consuelo entre sus ex compañeros de escuela. <

Comentá la nota