El fallo del juez federal subrogante de Resistencia, Eduardo Valiente, sobre la expulsión de Juan José Bergia como afiliado de la Unión Cívica Radical “le puso límite a la ilegalidad, la arbitrariedad y el autoritarismo”, según afirmó ayer en una declaración el líder del Movimiento de Participación.
“Nací, soy y moriré radical. Evaluaré los pasos a seguir, convencido de que el diálogo, la inclusión, el consenso son las banderas que se deben enarbolar para el bien de la sociedad toda, y no pensando siempre en el grupo de amigos y familiares acostumbrados a manejar el interés publico y partidario a su antojo y conveniencia. ¡basta de atropellos!”, reclamó.
Con odio
Bergia lamentó que Convergencia Social continúe “sumisa a la voluntad autoritaria de Ángel Rozas y motivado por los odios y pasiones de personajes como el presidente de la convención y otros del comité provincial, quienes hoy deben doblegarse ante la razón y la fuerza de la justicia, como último examinador de los derechos políticos y jurídicos que me fueron negados como afiliado”.
“Mi condición de radical no me la va a arrebatar un grupo de confundidos dirigentes que acostumbrados a doblegarse ante un patrón de estancia, siguen insistiendo con prácticas y metodologías que llevaron al centenario partido a ser derrotado en sucesivas elecciones”.
De los fundamentos de la resolución judicial se desprende que “la expulsión de un afiliado es un acto de suma gravedad que debe adoptarse respetando rigurosamente el debido proceso legal asegurando el derecho de defensa del imputado” y que lo actuado por la convención conspiró contra esas garantías.


Comentá la nota