benedettiAlertó sobre el frenesí electoral de anuncio de obras y el endeudamiento provincial. Dijo que el radicalismo se prepara para gobernar; criticó el maniqueísmo K y opinó que al país le podría ir mucho mejor. El diputado nacional Atilio Benedetti dialogó con EL DIA.
Atilio Benedetti:- Estamos cumpliendo con una instancia que es una característica de nuestro partido. Cada dos años renovamos autoridades partidarias, renovamos autoridades provinciales, renovamos autoridades departamentales y autoridades locales. La particularidad que tiene esta renovación es que las nuevas autoridades son las que van a tener la responsabilidad de presentar las distintas plataformas de gobierno, de llevar adelante las campañas políticas, de ocuparse de la selección de los candidatos y obviamente de entender en cualquier tipo de acuerdo político de frente electoral, es decir lo que pueda ofrecer como oferta electoral el partido. Así que hay bastante expectativa en este sentido.
- ¿Este proceso puede significar una elección?
- Puede significar una elección si hay más de una propuesta, obviamente. Hoy (viernes) estamos a 5 días del cierre de las listas y hasta ahora aparentemente hay una sola propuesta que es la que estamos llevando adelante desde nuestro sector. Un sector que se ha constituido recientemente en la ciudad de Villaguay y que se denomina “Nuevo Tiempo Radical”. Este espacio provincial, tiene obviamente algunas consignas que lo unifican. Por un lado, compartir la precandidatura a la presidencia de la Nación del Dr. Ricardo Alfonsín. Por otro lado, son dirigentes y correligionarios que están acompañando la posibilidad de que yo pueda ser precandidato a gobernador. Y esto sobre la base de un partido en contacto con la sociedad, de un partido con vocación de poder y de un partido también para volver a consolidar el Acuerdo Cívico y Social. Así que para este proceso nosotros estamos proponiendo al diputado provincial José Artusi para conducir el comité provincial de la UCR.
- Por lo visto, los tiempos son muy breves.
- Así es, terminan el 5 de octubre. Si se presentara otra alternativa la elección interna está prevista que se lleve adelante el 31 de octubre. Así que nosotros dentro de este mes de octubre estaríamos finalizando este proceso que, como digo, tiene que ver con la vida de nuestro partido. Tenemos la expectativa de que se pueda llevar adelante de la mejor manera posible. Y una vez superada esta instancia ya estaríamos en condiciones de estar trabajando sobre las propuestas políticas y sobre las candidaturas para la elección del año que viene.
- Sabemos que ha estado recorriendo la provincia. ¿Qué lo impulsa a ello?
- Bueno, he recorrido la provincia de alguna manera cumpliendo con un compromiso que era volver a cada uno de los lugares de Entre Ríos como diputado nacional. Y de alguna manera rindiendo cuentas, explicando la tarea que estamos llevando adelante, los logros, las dificultades. Y obviamente recibiendo inquietudes. Es una experiencia no exenta de esfuerzo porque nos está llevando mucho tiempo la tarea en Buenos Aires y entonces hay que destinar los viernes y los sábados para estas recorridas. Es algo reconfortante porque uno toma contacto con las realidades del territorio. También uno percibe en estas recorridas las fortalezas que tiene nuestro partido y de la expectativa con que se está mirando el recambio institucional del año que viene.
- ¿Cómo están las cosas en Gualeguaychú? ¿Se visualiza alguna interna o habrá consenso?
- Yo puedo hablar fundamentalmente de mi ciudad, que es Larroque, y del departamento. En el departamento ha habido reuniones en las cuales se ha arribado a una posición de consenso así que en lo que refiere a lo departamental no va a haber allí elecciones internas. Desconozco lo local de Gualeguaychú porque, la verdad, he estado ocupado en otros temas que tienen que ver con la provincia, aunque supongo que irán a llegar a algún acuerdo también.
“Nos podría ir mejor”
- Este radicalismo que viene, ¿cómo es? ¿Cómo lo definiría usted?
- Un radicalismo que se fortalece en sus aciertos y que reflexiona sobre las dificultades que pudiera haber en un eventual período de gobierno. Un radicalismo con vocación de poder. Y sobre todo un radicalismo con un profundo sentido institucional, que es una de las cuestiones que nos está demandando la sociedad. Hoy se zamarrean las instituciones y nuestro partido es una garantía de que eso deje de ocurrir. También un radicalismo que tiene la flexibilidad de adecuarse a los tiempos, a la dinámica actual. Para aprovechar sobre todo las oportunidades que ofrecen estos mejores vientos internacionales que tienen tanto el país como nuestra provincia.
- ¿Usted cree que este contexto externo se está desaprovechando?
- Creo que el país se desgasta en confrontaciones estériles. Estamos desaprovechando mucho tiempo. Soy un convencido de que nos podría ir mucho mejor.
“Nos tocó bailar con la más fea”
- Dados los últimos antecedentes históricos, la duda que rodea al radicalismo es si es capaz de dar gobernabilidad. ¿Qué piensa?
- Sabemos que esto está instalado en la imaginación de mucha gente. La verdad, hemos reflexionado mucho sobre los momentos que le tocó gobernar al radicalismo. Y puedo decirle que siempre fueron momentos en que “nos tocó bailar con la más fea”. A la vez, digo que hay una renovación dirigencial que está dispuesta y está preparada para avanzar y demostrar que es posible la gobernabilidad desde nuestro partido. Es un convencimiento que tengo yo, y mucha gente del partido, y por eso trabajo con entusiasmo en la formulación de una propuesta política creíble.
- Usted está en la cámara de Diputados, en el Congreso Nacional, donde coexisten distintas facciones políticas. ¿Existe en ellos el espíritu de acuerdo con vistas al futuro de la Argentina?
- Percibo este espíritu de que hay que gobernar con acuerdos. Y esto más allá de las lógicas pujas que hay en este momento, porque lo que se está dirimiendo es qué fuerza liderará este nuevo tiempo, tras el kirchnerismo. Creo que hay una voluntad de cambio. Creo que hay una necesidad de salir de un esquema de permanente confrontación, de ese maniqueísmo que divide a los argentinos en buenos y malos. Y vuelvo a insistir: creo que están dadas las condiciones externas favorables –como pocas veces se han verificado en nuestra historia de 200 años- para que el país pueda soberanamente encontrar un camino de desarrollo, un camino de inclusión, un camino que permita disminuir la brecha del ingreso. Y sobre todo que pueda terminar con los indicadores tan altos de pobreza. Hay ejemplos de oportunidades aprovechadas en este sentido entre los países vecinos, latinoamericanos. Creo que este es el gran desafío.
- ¿Qué modelo latinoamericano le gusta más?
- Cuando uno mira el desarrollo que ha tenido el último tiempo Brasil, no puede dejar de fascinarse. De cualquier manera, creo que no se trata de copiar modelos, sino de sacar conclusiones sobre la experiencia exitosa de otros países. Nosotros tenemos que darnos un modelo propio de desarrollo, que se ajuste a nuestra realidad. Brasil, en todo caso, nos enseña que esto es posible.
Entre las promesas y los hechos
- En Entre Ríos se observa un incremento de anuncios de nuevas obras y emprendimientos públicos. ¿Cuál es su percepción sobre esto?
- Alertaría a los ciudadanos a que estén atentos a este festival de anuncios. Acá hay un gobierno que está cercano a entrar en un año electoral. Entonces parece que se van a realizar todas las obras del mundo. A todas las obras, después de anunciarlas, hay que realizarlas. Ahora, por ejemplo, nuevamente han vuelto a hablar del hospital de Paraná. Hace dos años, en un mes de octubre, la presidenta anunció el Hospital de Paraná, señalando que la obra comenzaba enseguida. Pues bien, pasaron dos años, y ahora vuelve a anunciar lo mismo: que comienza próximamente la obra del hospital de Paraná. Además, de las obras previstas en el presupuesto de Entre Ríos, votadas por la Legislatura -y esto es informe del propio gobierno- en el primer semestre se había ejecutado sólo el 10 % del total de las obras presupuestadas. Es decir, hay que tener cuidado con los anuncios. Se escucha por ahí: “por fin se va a hacer la obra que queríamos ver”. Pero después entre la promesa y la realidad hay un bache.
¿Cuál des-endeudamiento?
- ¿Cuál es el cuadro de las cuentas públicas provinciales?
- Lo que vemos es que se ha aumentado la deuda pública de una manera importante. Y para decir esto me baso en la información oficial. Desde 2007 a junio de 2010 la deuda aumentó el 41,72 %, es decir más de 1.400 millones ($ 1.413.349.319). Y aquí hay que incluir la deuda flotante, que es una deuda disimulada. Después está el discutido “programa de des-endeudamiento”, donde están involucrados más de 400 millones de pesos. Es un plan de refinanciación y una compensación a la Provincia por la deuda que mantiene la Nación con ella, por la distribución del fondo de Aportes del Tesoro Nacional (ATN). Se trata, de todos modos, de un logro. Ahora, en verdad nos endeudamos en 1.400 millones y, como cuestión excepcional, hemos conseguido 400 millones, y queremos plantear esto como un des-endeudamiento. En realidad lo que se ha logrado es, insisto, un refinanciamiento de una parte. Y un refinanciamiento que empieza a operar a partir del 1º de Enero del 2012. La operación ha conseguido un alivio financiero para estos meses, de carácter transitorio. Pero con deuda a pagar a partir del mes de enero de 2012. Conclusión: el próximo gobierno va a tener que hacer frente al pago de esta refinanciación que se está llevando adelante ahora.
- Con la composición del nuevo Congreso hubo expectativa sobre que algunas cosas iban a cambiar, por ejemplo en el reclamo federal de las provincias. ¿Cree que se ha avanzado este tiempo?
- Creo que sí se ha avanzado en el tratamiento de algunas leyes, aunque con dificultades. Por ejemplo, ahora estamos con esta propuesta de coparticipar totalmente el Impuesto al Cheque, que tiene una media sanción del Senado. Estamos impulsando un rápido tratamiento en Diputados. Los tiempos legislativos tienen una lógica distinta, pero se avanza. Prueba de ello es que la noticia de la semana es la aprobación de la Ley de Glaciares. Esto es una muestra de que, aun en medio de dificultades, se producen leyes importantes.
- ¿Cuándo debatirá el Congreso el régimen de coparticipación de impuestos?
- Tengo ambiciones más módicas en este sentido. Aspiro a que más impuestos entren dentro de este régimen, es decir se puedan coparticipar. Y con esto ya haríamos un gran avance a favor del federalismo. Y lograríamos que las Provincias se puedan independizar de la sujeción a que las somete el poder central. Este es el anhelo de los hombres del interior: independizar económicamente a las Provincias, para que obtengan así autonomía política.
- ¿Cree que la gente se está involucrando en la política?
- Hay gente que quiere participar. Cuanta más participación ciudadana existe en la vida pública, más transparencia y mejor calidad institucional se obtiene. Desearía que más ciudadanos participen a través de los partidos políticos. Estamos cumpliendo más de 25 años desde el retorno de la democracia. Es necesario que la política y las instituciones mejoren las respuestas a las demandas de los argentinos. Pero para eso se necesita una sociedad movilizada cívicamente.


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