Bebidas energéticas acusadas de llevar a urgencias a 20.783 jóvenes en 2011

El informe “Update on Emergency Department Visits Involving Energy Drinks: A Continuing Public Health Concern” que fue publicado en la edición de enero 10 de 2013 del proyecto DAWN (Drug Abuse Warning Network) afirma que en Estados Unidos las visitas a urgencias motivadas por el consumo de bebidas energéticas se duplicó de 10.068 en 2007 a 20.783 en 2011.
Motivos de preocupación

El 42% de los pacientes de visitas a urgencias relacionadas con el consumo de bebidas energéticas en 2011 informó que las había combinado con alcohol, drogas ilegales o medicamentos recetados.

El 58% restante de los pacientes dijo haber consumido sólo bebidas energéticas.

Albert Woodward del proyecto DAWN comentó que no hay datos que demuestren que en estos casos las bebidas energéticas hayan causado efectos adversos.

Woodward añadió que a pesar de lo anterior tanto el aumento desde 2005 de las visitas a urgencias relacionadas con el consumo de bebidas energéticas como el crecimiento del mercado de éstas son causas potenciales de preocupación.

Según el informe, el consumo de bebidas energéticas es un problema de salud pública creciente debido a las consecuencias médicas y de comportamiento que pueden derivarse de la ingesta excesiva de cafeína.

Entre las posibles consecuencias a las que hace referencia el informe se encuentran el insomnio, el nerviosismo, el dolor de cabeza, los latidos rápidos del corazón y las convulsiones.

El informe afirma que las bebidas energéticas pueden ser peligrosas cuando se consumen solas o combinadas con drogas o alcohol.

El proyecto DAWN cree que el crecimiento del mercado de las bebidas energéticas puede estar relacionado con el aumento de las visitas a urgencias derivadas del consumo de éstas.

Los fabricantes de bebidas se defienden

Christopher Gindlesperger de la American Beverage Association (ABA) llamó la atención sobre el hecho de que el informe no incluya información acerca ni de la salud general de las personas que llegaron a urgencias tras haber consumido bebidas energéticas ni de los síntomas que las hicieron ir al hospital.

Gindlesperger declaró que no se sabe cuántas de las personas que llegaron a urgencias tenían enfermedades preexistentes o si quienes dijeron que acababan de consumir bebidas energéticas además habían estado tomando otras sustancias.

Según Gindlesperger, el informe tampoco tiene en cuenta la cantidad de cafeína proveniente de otras fuentes consumida por las personas que fueron a urgencias tras beber bebidas energéticas.

Gindlesperger cuestionó por falta de datos que la respalden una afirmación del informe, según la cual normalmente las bebidas energéticas contienen más cafeína que una taza de café.

Los profesionales de la salud coinciden en que la mayoría de los adultos saludables que consumen un máximo de 400 mg de cafeína al día no corren ningún riesgo particular.

Según Gindlesperger, quienes quieren empezar a regular el contenido de cafeína o el etiquetado de las bebidas también deberían tener en cuenta el café.

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