El intendente subrayó que les retiraronbeneficio pero el diputado kirchnerista
dijo que es sólo un cambio de modalidad.
Las diferentes interpretaciones respecto a los cambios implementados por la secretaría de Transporte de la Nación, que desde el jueves pasado establece el reemplazo del combustible subsidiado que se entregaba a todas las empresas del interior del país por dinero en efectivo, fueron los ejes de un nuevo round entre el gobierno provincial y nacional.
En declaraciones radiales, Lifschitz dijo que "prácticamente nos han confirmado que lo que se venía conversando en los últimos tiempos es una realidad. Es una decisión política del gobierno nacional de terminar con parte de los subsidios que son los que corresponden al combustible".
El intendente explicó que existen dos tipos de subsidios para el transporte urbano en todo el país; "uno, que viene directamente a las empresas, y el otro que viene de manera indirecta con un cupo de gasoil más barato que se consigue en el mercado, que es el que se estaría suspendiendo, con lo cual las empresas deben comprar el gasoil a precio del mercado, y esto implica un mayor costo para el sistema".
Lifschitz agregó que "según lo que dicen, aparentemente eso va a ser compensado económicamente, pero todavía no hay certezas de cómo será esa compensación, si realmente cubrirá la diferencia". Para el jefe comunal, esta situación genera un marco de "bastante incertidumbre sobre el tema del financiamiento".
Lifschitz explicó además que, a diferencia de lo que ocurría hace 10 años, donde la tarifa representaba el total del costo del sistema; hoy, la tarifa representa una parte, y la otra se absorbe con subsidios nacionales. "Como todos sabemos, no se distribuye equitativamente entre Buenos Aires y el interior, pero vamos a ver qué es lo que ocurre en los próximos días", señaló Lifschitz.
El titular del Palacio de los Leones dijo que la incertidumbre domina el panorama de las empresas del transporte urbano de pasajeros; y que Agustín Bermúdez, titular de Rosario Bus, ya manifestó su preocupación en relación al pago de los sueldos de los choferes. "Las empresas municipales por allí tienen una espalda mayor; pero la de Bermúdez lógicamente debe tener la dificultad y trataremos de resolverla", apuntó el intendente.
Por su parte, Rossi dijo a Rosario/12 que el cambio de modalidad implementado por la cartera de Transporte de la Nación fue comunicado oportunamente. "Lo saben las empresas, que antes compraban el gasoil subsidiado mediante una transferencia de recursos del Estado nacional a las petroleras. Y para realizar estas transferencias había que hacer readecuaciones presupuestarias, que estamos técnicamente imposibilitados de hacer por no tener presupuesto", precisó el diputado nacional.
Rossi explicó que para seguir manteniendo el mismo beneficio que tenían las empresas, y así evitar que no se traslade al costo del boleto, la secretaría de Transporte decidió que esos fondos se transfieran directamente a cada una de las empresas. "La falacia del régimen socialista es doble; porque primero dicen que se van a quedar sin gasoil subsidiado, pero no dicen que ya estaba la respuesta a la solución", señaló el candidato a gobernador justicialista.
"Indigna lo consetudinario de la mentira; si las empresas no tuvieran el subsidio, ¿no estaríamos frente a un inminente lockout patronal?", se preguntó el diputado kirchnerista, para luego agregar: "Todo parte de la operación política que el socialismo hace permanentemente". En este sentido, Rossi le apuntó al titular de Servicios Públicos provincial, Antonio Boggiano, a quien tildó de "mentiroso profesional".


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