La acumulación de residuos sin el tratamiento adecuado crece sin detenimiento, provocando una fuerte contaminación en el medio ambiente y atentando contra la salud de las pocas familias que viven en sus inmediaciones. En los últimos días tomó fuego reiteradamente.
El basural a cielo abierto clandestino ubicado en una quinta cava ubicada en la esquina de las calles Anastasio Chávez y 9 crece día a día, sin detenimiento, por el accionar de vecinos que sin prejuicios arrojan cualquier tipo de basura, desde ramas hasta un sillón dos cuerpos, lo que provoca una contaminación muy alta en el medio ambiente, atentando además contra la salud de las pocas familias que viven en sus alrededores y que son las principales damnificadas.
El problema de los residuos y basurales es una constante en diferentes puntos de la ciudad, a pesar de la implementación de distintos sistemas, como, por ejemplo, los contenedores o el basural municipal correctamente, habilitado en la Avenida 84, pero muchos optan por el facilismo y concurrir a lugares más cercanos para desprenderse de lo que ya no necesitan.
En los últimos días, el basural que está en Chávez y 9, tomó fuego en reiteradas ocasiones, tal vez por las altas temperaturas y los fuertes vientos, o por algunos vecinos que dependen de la recolección de residuos como modo de subsistencia y a veces realizan la quema para armarse de lo que están buscando.
Si se pretende revertir esta situación, no es una tarea difícil divisar a los desaprensivos que con total tranquilidad y sin medir las consecuencias llegan con sus vehículos y arrojan desechos de todo tipo, orgánicos e inorgánicos, que emanan olores desagradables y que se perciben desde varias cuadras.
El panorama es verdaderamente desagradable y ojalá que el municipio tome cartas en el asunto e intervenga, como lo hizo en el basural que funcionaba a la vuelta del actual, sobre calle 1, que terminó clausurado.
Es cierto que cerca del basural viven muy pocos, pero por eso no se debe mirar hacia otro lado. Se ha convertido en un foco infeccioso y de inseguridad para los vecinos. Además de malos olores y presencia de alimañas, en un tiempo no muy lejano no se podrá transitar por la zona debido a la cantidad de basura que ya comenzó a ganar la calle.
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