Hubo quejas y fuertes críticas al Gobierno de la Ciudad. Los camiones no pasaron por seis comunas desde el 24.
Vecinos de al menos 10 barrios de la Ciudad estallaron ayer y reclamaron por las redes sociales y cartas a los medios acción al Gobierno porteño por la cantidad de basura acumulada durante la semana de Navidad. La multiplicación de residuos por las celebraciones desbordó los contenedores y Buenos Aires, tras cinco días sin recolección, fue invadida por un olor nauseabundo que tuvo la colaboración del calor reinante. Bolsas rotas, comida en la calle, contenedores atestados y un tufo insoportable era el panorama en las calles.
La falta de recolección comenzó el 24 de diciembre y se extendió a la Navidad, pero en las zonas operadas por las empresas Ashira Martin & Martin (Comunas 5, 6 y 7) y Cliba (Comunas 2, 13 y 14), se produjo un conflicto con los trabajadores y tampoco hubo recolección el jueves ni el viernes, Así, vecinos de Flores, Parque Chacabuco, Caballito, Boedo, Almagro, Recoleta, Palermo, Belgrano y Núñez denunciaron que no se retiraron las bolsas al menos hasta anoche, cuando desde el Gobierno porteño le afirmaron a Clarín, sin mucha convicción, que “teóricamente hoy (por ayer) debería normalizarse la situación”.
“Si sacamos la basura de 20 a 21 como dicen los carteles de propaganda, ¿cuándo las van a retirar? Yo cumplo todos los meses, pago 3.100 pesos de alumbrado, barrido y limpieza. Y los señores del gobierno porteño qué hacen?”, cuestionó Debbie Mc Donald. Otra usuaria de Twitter, Mariela Luca, expresó en la red: “Critico a Macri porque es el jefe de Gobierno de la Ciudad donde vivo. Un desastre”. Hubo denuncias aún más graves: “En Caballito no levantan la basura desde el 22 de diciembre”, publicó la usuaria @seserarantifusa.
Las quejas más duras vinieron desde Almagro, Boedo y precisamente Caballito. Es que en esos barrios, densamente poblados, el panorama era desolador: montañas de basura acumulada durante días encendieron la ira de los vecinos y llovieron las críticas al macrismo.
Incomprensiblemente, nadie salió a explicar oficialmente qué pasó. Según pudo averiguar Clarín, el conflicto entre los trabajadores y las empresas se debe a que los recolectores están obligados a trabajar los días feriados pero no son retribuidos como se debería por esas jornadas extra. Fuentes de la Ciudad reconocieron que 48 horas alcanzan para que colapse la recolección.
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