Con la basura arman un invernadero en la Anexa

Con la basura arman un invernadero en la Anexa

Docentes y alumnos trabajan con el reciclado de residuos 

Reciclando botellas de gaseosa, un grupo de alumnos de la Escuela Anexa está por concretar el sueño de dotar al establecimiento con un invernadero eficiente, económico y duradero. La iniciativa surgió en el seno del Taller de Huerta, que con más de un siglo de historia es una “institución” en el centro educativo que depende de la Universidad Nacional de La Plata. Preocupados por la recurrente intrusión de gatos vagabundos en el antiguo invernadero, edificado con técnicas y materiales convencionales en el Bosque, junto a la escuela, estudiantes y docentes de cuarto grado buscaron inspiración en un modelo que el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) implementó como prueba piloto en el Sur argentino. Así llegaron a la conclusión de que con armazón de madera, paredes de botellas plásticas y techo de chapas semitransparentes podían erigir un recinto seguro, a prueba de “invasiones” y con prolongada vida útil; hace tres meses pusieron manos a la obra. CAMPAÑA DE RECOLECCION “El proyecto surgió el año pasado, pero sólo llegamos a completar el desmantelamiento del viejo invernadero” recuerda la ingeniera agrónoma Margarita Buezas, coordinadora junto con Silvia Roberti del Taller de Huerta y Jardinería de la Escuela Graduada “Joaquín V. González”: “ahora llevamos colocadas unas 1.500 botellas y faltan alrededor de 800, por lo que se lanzó una nueva campaña de recolección”. Los protagonistas, sesenta chicos de cuarto grado, diez que ya están en quinto pero quedaron “enganchados” con la movida y una quincena de padres, esperan terminar la obra antes del 30 de noviembre. Allí se cultivarán plantines de diferentes hortalizas y otras especies que después serán transplantados para completar su desarrollo en un sector aledaño, al aire libre, o serán llevados por los alumnos a sus casas para sus propias experiencias. La estructura que toma forma en los jardines de 50 entre 117 y 118 tendrá cinco metros de longitud y cuatro de anchura. Sus casi dos metros de altura serán coronados por chapas que aportará la dirección del establecimiento. Buezas explica que “las botellas de gaseosa vacías, al contar con una cámara de aire natural mejoran la aislación térmica; además, tienen una vida útil de diez a quince años contra una del polietileno convencional que difícilmente supere los tres años”.

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