Las lluvias registradas el fin de semana hicieron regresar problemas estructurales en diversos barrios de la ciudad. En algunos casos, fueron afectadas zonas donde la Municipalidad había promocionado la realización de trabajos. Vecinos reiteran la necesidad de zanjeos y tareas menores, reclamadas desde hace años, que eviten acumulación de agua.
Las lluvias registradas el fin de semana generaron problemas en diferentes barrios y localidades. Vecinos de distintos puntos de la ciudad contaron a este medio realidades que se repiten desde hace años y se vinculan con problemas crónicos de infraestructura. En algunos casos, como en los barrios La Esperanza y Los Laureles, el gobierno municipal había promocionado obras, pero volvieron a registrarse problemas. En otros, sus habitantes esperan soluciones hace años, sin encontrar respuestas en la Municipalidad.
Durante el temporal, la Municipalidad dio a conocer distintos comunicados. En uno de ellos, en referencia a la situación que vivieron algunos barrios, se expresó que “con respecto a los anegamientos, los mismos fueron producidos por la gran cantidad de agua caída en poco tiempo”.
En ese sentido, Los Laureles fue uno de los sectores más afectados. El domingo, tal como informara EL CIVISMO Digital, vecinos realizaron una asamblea para exponer la situación sufrida en la zona, al tiempo que pidieron “soluciones urgentes” y cuestionaron los trabajos municipales realizados en la zona por el gobierno local.
Durante la reunión, en la que participaron cerca de 30 personas, hablaron sobre los problemas históricos de anegamientos del barrio, sobre todo el agua que baja desde los campos linderos con la ruta 6 -ya en jurisdicción de General Rodríguez- y de los terrenos del ex Instituto Alvear. Desde esos dos puntos, escurre el agua que atraviesa la zona y, por la falta de zanjas y de alcantarillas, se anegan las calles y muchas viviendas en la calle Del Sol, en los fondos del barrio.
El otro sector con graves inconvenientes es el lindero a la UNLu. Si bien se hizo un zanjeo hace un año atrás, el agua desbordó y anegó algunas casas en Osa Menor. Además, los vecinos evaluaron los posibles efectos de la obra que se está haciendo en la ex ruta 7. Allí se están reconstruyendo algunos puentes, generando un embudo que dificulta el escurrimiento.
Por otra parte, se planteó elevar un reclamo a la Municipalidad por las obras que se hicieron en la zona, presupuestadas en aproximadamente un 1 millón de pesos. En tal sentido, denunciaron que no se hicieron los zanjeos correspondientes, sino que solamente se repararon las calles.
En ese contexto, acordaron realizar una presentación en la Municipalidad esta semana para saber si se cumplió con el presupuesto y los trabajos prometidos, y reclamar obras urgentes en las calles Del Sol y Osa Menor, desagües troncales del barrio.
En junio pasado, a través de la Subsecretaria de Comunicaciones, el Departamento Ejecutivo informó sobre la realización de trabajos en Los Laureles: “En el transcurso de esta semana se están realizando trabajos de limpieza de cunetas, colocación de caños, nivelado y abovedado, entoscado y perfilado de zanjas de los barrios Los Laureles y Elli. Se continuarán realizando mejoras para una mejor circulación y escurrimiento de agua en los próximos días”, exponía la gacetilla oficial.
ANEGADOS
Un sector del barrio Villa del Parque también fue alcanzado por los problemas que vinculan precipitaciones con falta de obras. Varias familias se vieron afectadas por el desborde del arroyo que atraviesa la zona, cerca de la autopista, con viviendas que padecieron el avance del agua. Antonia, una de las vecinas que dialogó con EL CIVISMO, dijo que “nos entró el agua a casa después de tres años, no entró mucho, pero entró”.
“Nosotros tenemos el arroyo atrás. La Municipalidad sabe que tiene que solucionar el tema. Hicimos piquetes, fuimos a la Municipalidad, pero nadie nos da bola. Fueron afectadas un montón de casas, principalmente las casitas que están cerca del arroyito. Se inundaron todas. Ellos fueron más afectados que nosotros”, relató la mujer.
Los inconvenientes comenzaron durante la madrugada del domingo. Además del arroyo y su desborde, las calles de tierra se tornaron intransitables. “Hay mucha basura porque no pasa el basurero. Y a eso se suma que la gente tira. Está todo tapado. Después de la inundación anterior fuimos a la Municipalidad, vinieron a ver y dijeron que iban a hacer trabajos, pero nunca pasó nada”, expuso Ángeles.
La vecina también destacó que durante las horas más críticas del temporal, con el agua avanzando sobre las viviendas, ninguna autoridad se hizo presente en el lugar. Dijo que “solamente vinieron de Defensa Civil a llevarse a una señora, nada más”.
“La gente no se quiere ir, dejar lo poco que tiene, para evitar que les roben todo. Nunca tenemos respuesta de nada. Pero cuando quieren los votos, vienen y prometen”, agregó.
En el barrio Luchetti, de Open Door, cada lluvia constituye un dolor de cabeza. A través de las redes sociales, el vecino Mario Antonio Alvarenga se quejó por el estado de la calle Alvarado, entre Jujuy y Salta: “Siempre el mismo problema. Es imposible transitar en estas condiciones, no se puede pedir auxilio para una ambulancia en caso de urgencia”.
Consultado por este medio, dijo que ante la falta de zanjeos y alcantarillados, “el agua no tiene para donde correr y se acumula muchísima agua, aunque llueva poco”.
“Uno no puede salir a ningún lado. En esta zona hay vecinos enfermos y cuando surge alguna emergencia tienen que salir como pueden, a upa de alguien, porque no puede entrar ninguna ambulancia. Esa es la inquietud que tenemos. Son varias las calles que están complicadas. Y en algunas casas del fondo entró agua”, relató.
Alvarenga opinó que faltan trabajos municipales para revertir la situación, más allá de la colocación de algún que otro caño. Resta un zanjeo integral.
Problemas similares sufrieron algunas zonas del barrio Zapiola. Una vecina que habita en la calle Ciudadela, entre Buenos Aires y Martínez, aclaró que “estos problemas no pasan solamente cuando llueve mucho, en realidad hace más de 15 años que ocurre esto”.
“Es una vergüenza que la gente no pueda salir de sus casas cuando llueve o debería decir que parece más el río Luján que otra cosa. Se inunda de tal manera que entra agua en las casas. Estas calles se inundan hace como 15 años y ninguna Intendencia de las que estuvieron hasta el momento lo notó. Cada vez es peor, se encuentra un barrio privado a dos cuadras del lugar, es una vergüenza cómo vive la gente de esa calle”, comentó.
La vecina dijo que “hicieron algún arreglo en la calle Buenos Aires, pero dejaron todo hecho un desastre”. Reiteró que “algo se debe hacer, porque por Ciudadela prácticamente se tiene que salir en bote, no puede ser que la Municipalidad no se ocupe de arreglar los barrios”.
“Sinceramente es un desastre. Las calles desbordan y el agua se mete en algunas casas. Como mínimo tienen que hacer una zanja o algo. No estamos pidiendo que hagan asfalto, pero mínimo que arreglen las calles”, insistió.
Por otra parte, en Monte Carballo y Capitán Luján también se acumuló gran cantidad de agua: “Esta vez se complicó más porque llovió mucho, pero problemas tenemos siempre, es insoportable. Como están colocando caños en Adelina de María, nos taparon todas las zanjas, no sé por qué, entonces el agua no tiene forma de salir. Esto pasa desde febrero de 2015 cuando hicieron el asfalto en Capitán Luján. En ese momento lo traje al intendente hasta la puerta de mi casa y él dio la orden de que nos arreglaran la calle. No vino nadie. Hace 40 años que vivo acá. Los pocos vecinos que estábamos manteníamos la calle. El barrio fue creciendo y se fue complicando todo”, contó Mirta Rufino.
Otro vecino de la zona, domiciliado en la calle Alberti al 2800, también sumó su queja. Al respecto, opinó que “es una vergüenza, todavía esperando una respuesta del Municipio a nuestros reclamos, hechos desde hace años”.
En la franja delimitada por la ruta 192, el agua también se acumuló: “Siempre que llueve es igual. Aunque esta zanja esté limpia, las zanjas siguientes no y el agua no corre en dirección al arroyo del Haras Argentino. Hoy está así pero hasta que baje va a pasar una semana”, escribió a este medio un vecino de Las Violetas y Ruta 192.
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