El líder gastronómico dijo a dirigentes gremiales de la ciudad que el sanatorio será "de todos" los sindicatos. Criticó al titular de la obra social de los jubilados y al intendente. "Que ningún político se meta ni se haga el preocupado", lanzó.
El secretario general de los gastronómicos, Luis Barrionuevo, aseguró ayer que la obra social de los jubilados (PAMI) le debe "10 millones de pesos" al sanatorio Emhsa, que se presentó en concurso de acreedores y solicitó su propia quiebra.
En una conferencia de prensa que compartió con el secretario general de la CGT regional, Pedro Fernández, en la sede local de la central obrera, Barrionuevo instó a las Asociaciones de Obras Sociales (ADOS) a aceptar la propuesta de compra del edificio del Emhsa, ubicado en Juan B. Justo 1774, para que los gremios lo puedan reactivar. "Hay que lograr la certificación de autoridades del ADOS en la Superintendencia" de Servicios de Salud, dijo. Ante la presencia de representantes de distintos gremios, el líder gastronómico sostuvo que, si todos los sindicatos aportan fondos, todos van a ser dueños del Emhsa. Afirmó que su objetivo es consensuar la designación de una comisión para administrarlo. "Pero tenemos que poner plata para dejar el sanatorio en las condiciones que queremos", advirtió.
Para eso, reclamó a la Justicia que "tome cartas" en el asunto y "en no más de 30 días" les entregue el sanatorio a los gremios para que empiece a funcionar.
Aclaró que cuando se cierra un establecimiento no es fácil volverlo a abrir porque mientras hay "gente capacitada que se va" se debe "poner en funcionamiento" nuevamente la estructura. "Por eso no quería que se cerrara, pero no hubo manera de pararlo", comentó.
Entre las prioridades, marcó el pago de los salarios. Contó que, de los correspondientes a enero, el sanatorio adeuda el 40 por ciento, y que hay que "garantizar" el de febrero. Mencionó que algunas obras sociales están pagando lo que adeudan, y eso serviría para abonarles a los empleados. También podría destinarse a ese fin parte de los 17 millones que su gremio ofreció para comprar el edificio.
Pero fue muy crítico con la obra social de los jubilados. "Que diga lo que quiera el delegado del PAMI de acá, pero debe 10 millones", lanzó, y recordó que la intención de Fernando Alí de postularse a intendente. "Antes de estar hablando de buscar solución, primero tenés que pagar. Y el PAMI tiene que pagar", dijo, como si le estuviera hablando directamente a Alí.
Un día antes, el PAMI había indicado que no tenía ninguna deuda con el Emhsa. "Muy por el contrario a las versiones difundidas, el instituto, apostando a la calidad de atención de sus afiliados, tiene crédito a favor" con el sanatorio, señaló la entidad en un comunicado.
"Estamos trabajando para garantizar el pago a los trabajadores y, a la brevedad, poder reabrir", resumió Barrionuevo sus intenciones, y agradeció el apoyo del movimiento obrero.
Les pidió a los secretarios generales de los gremios locales que hablen con sus jefes nacionales para que, una vez reabierto el Emhsa, "firmen los contratos" para que los trabajadores se vayan a atender ahí. "Hablen con los dirigentes nacionales. Tenemos que ayudar a que este sanatorio funcione para todos nosotros. Si no, tenemos que caer en las garras de aquellos que lucran", alertó.
Con la mira puesta en hacer parte a todos los gremios de la apuesta por el sanatorio caído en desgracia, el gastronómico hilvanó diversas consignas: "Nosotros no vamos a abandonar a la gente. Los dueños somos todos. A esto no lo vamos a dejar caer. Tenemos las herramientas suficientes para levantarlo, tecnificarlo y ponerlo a la altura de lo que realmente somos capaces de dar: excelencia en salud". Enseguida agregó: "Lo vamos a hacer. Créanme".
Pese a la buena relación del anfitrión con el intendente, Gustavo Pulti tampoco se salvó de las críticas de Barrionuevo: "Me extraña cuando el intendente dice que el municipio se va a hacer cargo de los enfermos, de los pacientes. Me pregunto con qué si no tiene un efector propio. No tiene un hospital para internar".
En rigor, lo que dijeron el miércoles funcionarios municipales y provinciales es que el sector público se estaba "haciendo cargo" de las atenciones e internaciones que no se cubren en el Emhsa ni en el Belgrano, el otro sanatorio en crisis. No sólo hablaron de las dependencias municipales (salas de salud y Centro de Especialidades Médicas Ambulatorias) sino también, y sobre todo, del Hospital Interzonal General de Agudos, que depende de la provincia.
"Que ningún político se meta ni se haga el preocupado. Los que vamos a resolver somos nosotros. Los que ponemos la plata somos nosotros", disparó el gastronómico. Rechazó así la "ayuda" de cualquier sector porque "en todos los casos se meten los intereses políticos, empiezan a flamear los trapos rojos y empiezan las protestas". Y recomendó: "Lo que tendría que hacer Pulti, o (el gobernador) Scioli, es decirle a la Presidenta que nos pague los 25.000 millones que nos está debiendo" a las obras sociales.
El líder de la CGT regional se limitó a manifestar su "gran preocupación" por la "situación" de los trabajadores, "que hoy están con una gran incertidumbre", y dijo que buscará "ayudar para la continuidad del Emhsa".
"Hemos visto hablar de este tema en los medios, pero hasta ahora lo que no tenemos son soluciones. Ni siquiera esperanzas de que tengamos respuesta en el corto plazo", lamentó Fernández. Y aclaró: "Esta situación nos perjudica enormemente a todos".




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