Dijeron que quieren llegar a una solución, pero que la Federación debe presentar la documentación que certifique que tiene poder sobre los terrenos donde se construyeron las casas. Esperaban a sus representantes el viernes pasado, durante un encuentro, pero no llegaron por "razones de fuerza mayor".
Las declaraciones llegaron luego de un encuentro que mantuvieron los preadjudicatarios que tomaron las viviendas del barrio con representantes del Sindicato Químico, la semana pasada. Se esperaba, además, la llegada de integrantes de la Federación Argentina de Trabajadores de Industrias Químicas y Petroquímicas (Fatiqyp), pero no concurrieron por razones "de fuerza mayor".
Lo quedó claro de aquella reunión, según dijo quien tomó la voz cantante en representación de las 27 familias, es que la Federación "tiene que presentar la documentación que certifique que tiene poder sobre los terrenos donde se construyeron las casas". De lo contrario, no se podría realizar una denuncia ante la Justicia y "tampoco nos pueden sacar".
"Nos amenazan con que van a desalojarnos, con que van a llegar colectivos y nos van a sacar del barrio, pero nosotros queremos ver cuál puede ser una solución a eso", enfatizó uno de los ocupantes de las viviendas que están todavía son terminar.
Explicó también que en estos días de lluvia "hubo gente que armó carpas adentro de las casas porque no tienen techo, solamente tienen las paredes levantadas. Pero no es culpa nuestra que el barrio no esté terminado. Nosotros entendemos a los demás preadjudicatarios, pero el barrio no está en condiciones de ser habitado y nadie se hace cargo de nada".
La problemática en torno al barrio Químico llegó a fines de enero, cuando un grupo de familias preadjudicatarias decidió ocupar las 27 viviendas que están a medio construir sin que finalizara la obra ni que se realizara el sorteo correspondiente entre los más de 100 inscriptos.
La iniciativa de construir el barrio Químico nació hace 13 años, pero el convenio que se firmó entre el Sindicato Químico y el Instituto de la Vivienda de la Provincia para comenzar con las obras se realizó en 2009. La promesa era que serían entregadas en julio del año pasado, "pero la obra estaba paralizada", dijeron las familias que ahora habitan el lugar.
El encuentro
Primero se realizó una reunión entre preadjudicatarios que denunciaron esta situación de ocupación de viviendas y el Sindicato Químico en Sierras Bayas. Más tarde hubo un segundo encuentro entre los vecinos denunciantes, las familias que decidieron habitar las casas y representantes de la Federación de Químicos que llegaron desde Buenos Aires. Pero nada quedó en claro de aquella reunión.
El viernes pasado hubo un tercer encuentro, esta vez entre el representante legal de Sindicato, y representantes de las 27 familias que se instalaron en un barrio que aún no concluyó sus obras. Se esperaba también la presencia del secretario Interior de la Fatiqyp, Héctor Goyochea, pero finalmente de parte de la Federación nadie se hizo presente en el encuentro. "Por razones de fuerza mayor nadie pudo venir", explicó a este Diario uno de los ocupantes de las 27 viviendas existentes.
¿El resultado? "Nosotros planteamos nuestra situación. Dijimos que nos amenazan con que nos van a sacar o nos van a denunciar, pero entendimos que si desde la Federación no traen la documentación que demuestre que tienen poder sobre los terrenos, no nos pueden hacer nada", explicaron los ocupantes del barrio.
En este sentido, expresaron que "los estamos esperando, porque así como ellos nos exigen documentación a nosotros, nosotros también se la exigimos a ellos. Además, la gente del Sindicato no puede comunicarse con los de la Federación porque no atienden los teléfonos", dijeron en referencia a la posibilidad de pautar un nuevo encuentro para esta semana.
"Quedó todo así, nada en concreto", sostuvieron desde el barrio Químico ayer en diálogo con EL POPULAR. No tienen más novedades y aseguraron que no la están pasando bien. "La situación se complica cada vez más, sobre todo por los chicos", sostuvieron.
Contaron que las casas se inundan y que los días de lluvia fueron terribles en aquel barrio que no está terminado, que no tiene los servicios básicos y ni siquiera el techo en algunas de las viviendas.
Ahora, esperan el próximo encuentro porque "queremos sentarnos a hablar y llegar a una posible solución", explicó el vocero de las familias dejando entrever que no se irían por voluntad propia, porque "prometieron 30 casas primero y otras 30 después, pero solamente hay 27".
Lo que sí propondrían es la posibilidad de "quedarnos y seguir pagando nosotros, algo así. Pero hasta el momento no sabemos nada más porque no nos hemos podido reunir".
Finalmente, sentenció que "lo único que sabemos que es que si nos vamos, nos quedamos sin casa. Y eso no es justo".
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