El barrio El Pinar va perdiendo su fisonomía

A medida que avanzan las obras de la futura autopista entre Luján y San Andrés de Giles, el tradicional barrio va perdiendo algunas de las características que definen su identidad. La frondosa arboleda que separaba las casas de la ruta 7 yace tirada a un lado del terraplén del puente elevado. Algunos vecinos conviven con equipos viales en sus propiedades.
A medida que avanzan las obras de la futura autopista Luján - San Andrés de Giles, el barrio El Pinar va perdiendo una de las características que define su identidad. La frondosa arboleda que dominaba el frente del vecindario y lo separaba del antiguo trazado de la ruta 7, yace tendida al pie del terraplén que sustenta el puente elevado sobre las vías del Ferrocarril San Martín. Gigantescos fresnos y eucaliptos, algunos con varias décadas de crecimiento, exhiben sus raíces desnudas al costado del camino de acceso, que se convertirá en la calle colectora una vez que las obras estén finalizadas.

“Es lo que hay. A uno le da pena, pero no hay mucho que pueda hacerse. Eran unos árboles hermosos”, apuntó un vecino de la zona cuya propiedad debió ser expropiada, aunque todavía convive con los inconvenientes de la obra. “La verdad es que es una falta de respeto. Se meten en nuestros terrenos y se manejan como si ya fuera de ellos”, acotó otro, señalando los enormes equipos viales estacionados en la puerta de su casa. Ambos miran con desilusión el paisaje transformado y se resignan a aceptar los dictados del progreso. Pero de algo están seguros: nada volverá a ser como era.

TALA DE EUCALIPTOS

Aproximadamente unos 10 imponentes ejemplares de eucalipto fueron arrancados de raíz hace algunas semanas. Las plantas estaban en la urbanización privada Everlinks Golf & Country Club y, por su tamaño, tendrían no menos de cien años.

Sin embargo, poco y nada importó este detalle ya que en pocas horas potentes máquinas se encargaron de eliminarlos de su sitio cercano al alambrado perimetral que da al camino de acceso al emprendimiento y comunica Luján con Open Door por tierra, previo paso por el Puente de los Huesos.

La deforestación entra en abierta contradicción con el mensaje que publicita el lugar, donde sobresalen términos como “entorno sano, natural y acogedor” o “disfrutar de la naturaleza”. Además, hacen gala que la superficie tiene destinada “más del 50 por ciento a espacios verdes” y hasta se menciona el nombre del reconocido paisajista Carlos Thays, quien en vida probablemente no habría permitido la tala de los añejos eucaliptos.

Por lo visto, en Everlinks los árboles no mueren de pie. Otro detalle particular fue que la tala de eucaliptos se hizo alambrado de por medio de uno de los carteles colocados en esta zona por “Luján Saludable”, un consorcio de barrios privados de esta zona –entre ellos Everlinks- y otras instituciones que tiene por objetivo mejorar la seguridad, velar por la limpieza y preservar el entorno natural con acciones y mensajes a favor del cuidado del medio ambiente.

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