Eso lo pudimos apreciar al realizar una recorrida por esa zona de Azul. Calles en mal estado, inconvenientes viales y veredas en pésimas condiciones son algunas de los situaciones con las que nos encontramos.
Ya hemos visitado muchas de las barriadas que forman parte del pago chico, y queríamos comparar qué diferencias y similitudes hay entre los vecinos de esos lugares y los que cuyas viviendas se encuentran más cerca de la denominada "Vuelta del perro".
Ni bien salimos del edificio del diario EL TIEMPO, vimos que algunas veredas presentan un estado bastante deplorable. Un mínimo ejemplo de esto es la acera de la Plazoleta de la Madre, justo en la esquina. Las baldosas pueden ser causa de un doloroso tropezón para un distraído peatón.
Ya transitando las calles en remis, nos encontramos que muchas calles necesitan alguna que otra refacción. En Avenida Perón y Maipú, el empedrado de la esquina esta bastante averiado. Además, por el mal estado de la calzada, en los baches se estanca el agua y no hay que aclarar que eso en verano genera ciertos riegos. Por que en esos charcos son caldo de cultivo para todo tipo de mosquitos.
Otra intersección de calles con problemas de asfaltado, en el sector que visitamos, es la de Bolívar y Alvear. Allí "conviven" algunos baches que podrían ser incluidos en la especie de los "destroza neumáticos".
Por otro lado, fuimos testigos de que algunas bocas de tormenta se encuentran en muy malas condiciones. Esto impide que al agua escurra como es debido, lo que diferentes inconvenientes a quienes tienen sus viviendas en proximidades de donde éstas se encuentran.
No deja de llamarnos la atención la desaprensión con la que actúan aquellos vecinos que sacan las bolsas de residuos en horas totalmente inadecuadas. Esta situación es positiva solamente para los animales callejeros que, gracias a este tipo de actitudes, tienen restaurantes al aire libre en diferentes puntos de la ciudad. El tema es que las bolsas no son depositadas en los cestos -es mucho trabajo-, sino que se dejan sencillamente en el suelo. Los canes agradecidos y los trabajadores de Malvinas seguramente no tanto.
La Municipalidad ha comenzado a desarrollar desde hace un tiempo un operativo de limpieza de casas abandonadas. En este sentido, la que requiere de una pronta visita es la que está ubicada en la esquina de San Martín y Maipú.
En el radio céntrico, lo más preocupante es el tema vial. Ayer, en horas de la tarde cruzar la calle en la denominada "Vuelta del perro" era más difícil que ver una mujer vestida en el programa de Marcelo Tinelli. Se complicaba hasta en los semáforos. Por ejemplo, en la intersección de Burgos e Yrigoyen se producía una especie de embotellamiento que provocaba que los vehículos transitasen a paso de hombre. Entonces, muchos automovilistas que circulaban por la segunda arteria no alcanzaban a cruzar el semáforo en luz verde y quedaban detenidos casi en mitad de la otra calle, sin poder retroceder debido a que detrás suyo había otro rodado. Conclusión: las sendas peatonales se obstruían y el transeúnte debía hacer peripecias para alcanzar la otra vereda.
Asimismo, caminar por la vereda -sobre todo durante la semana- demanda de cierta habilidad para la práctica del atletismo, sobre todo para el salto en alto. Me refiero a la gran cantidad de obstáculos que se deben sortear al intentar circular por las aceras del microcentro. Motos, bicicletas, bolsas de residuos y cajas, entre otras cosas, son algunos de las cosas con las que se puede "topar" el peatón.
En el catálogo de la problemática vial se pueden agregar: el estacionamiento de vehículos en lugares prohibidos, la descarga de mercadería en horarios no permitidos, el mal estado de la cartelería -por roturas o ausencia de carteles, autos detenidos en doble fila y cruce de semáforos en rojo.
Allí decidimos emprender el regreso con el convencimiento de que las problemática con las que nos encontramos en el Barrio Centro son similares, más allá de pequeñas diferencias, a las de otros sectores de la ciudad.

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